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Reportaje:

Nuevos ojos para el 'gran hermano'

Las cámaras de rayos milimétricos de GATE dejan ver lo que lleva una persona sobre la piel

¿Es posible ver algo que ocultamos con intención? Los cambios en los sistemas de detección permiten responder afirmativamente. Gestión Avanzada de Tecnologías Electrónicas (GATE) apuesta por el desarrollo de cámaras de rayos milimétricos que permiten ver todo lo que lleva una persona encima de la piel.

Tras más de quince años dedicados al diseño y desarrollo de servicios electrónicos de seguridad y optrónicos, los responsables de la compañía han decidido situar a GATE frente al reto de detectar cualquier objeto, pero con una peculiaridad: "Todo nuestro trabajo gira en torno a una clave: la detección no intrusiva", afirma su presidente, Jacobo Israel Garzón.

El objetivo final es obtener imágenes con gran precisión, haciendo visibles objetos escondidos tras la ropa que antes pasaban inadvertidos

La iniciativa investigadora de GATE fue presentada al Programa de Fomento para la Investigación Industrial y Técnica (Profit) del Ministerio de Industria, donde ha sido premiada con una subvención que cubrirá el 30% de los gastos derivados, cifra que supera los 230.000 euros. El Ministerio de Defensa, uno de los principales clientes de la compañía -representa el 60% de su facturación-, también ha manifestado su interés por un proyecto del que sus responsables pretenden realizar demostraciones prácticas antes de dos años.

¿Un sistema no intrusivo para el que la ropa resulte transparente? La cámara milimétrica hará de esto una realidad. Su funcionamiento es similar al de una cámara de infrarrojos, pues detecta la energía térmica emitida por los cuerpos, por lo que permite obtención de imágenes tanto de día como de noche. Pero, frente a la cámara de infrarrojos, la milimétrica presenta la ventaja de trabajar con una longitud de onda mayor, por lo que su capacidad perceptiva es muy superior.

Según aclara Israel, las ondas milimétricas son "radiaciones naturales presentes en el universo que los objetos emiten por sí mismos". En este campo, las investigaciones de GATE "se orientan a tratar de captarlas con el nivel de detalle suficiente", añade su presidente. El objetivo final es obtener imágenes con gran precisión, haciendo visibles objetos escondidos tras la ropa que antes pasaban inadvertidos.

Las aplicaciones en el campo de la seguridad supondrán la llegada de un modelo basado en la detección de cualquier objeto peligroso, sea un cuchillo, una pistola de cerámica o un artefacto explosivo, introducido en toda clase de edificios e instalaciones, pero la lista de aplicaciones puede ser tan larga como se quiera: desde permitir la visibilidad en condiciones de niebla extrema para los aeropuertos hasta el aprovechamiento en campos como el de la medicina, pues si las investigaciones logran extender la capacidad de percepción de las cámaras hasta traspasar la epidermis de manera no intrusiva, será posible la detección de tumores que se encuentren por debajo de ésta.

Como si de ciencia-ficción se tratara, la vigilancia total del entorno estará más próxima gracias a la implantación de estos sistemas con los que "se podrá vigilar la entrada de edificios tales como centros comerciales, estadios deportivos, centros de convenciones o aeropuertos con cámaras mirando al exterior, de manera que antes de entrar en el edificio, ya se puede determinar qué individuos pueden llevar explosivos o armas", explica Francisco Pérez-Villacastín, director general de GATE.

El sector militar ha sido hasta ahora uno de los principales clientes de GATE, pero, según Fernando Allona, consejero delegado, "el aumento de su cartera vendrá de la mano de la apertura al sector civil, lo que conlleva el acercamiento a compañías como Renfe, Aena, Iberia o Metro de Madrid". No hay que olvidar que el deseo de abordar el ámbito de la seguridad civil es lo que ha motivado unas investigaciones cuyos posibles usos irán desde la sustitución de los arcos metálicos en aeropuertos hasta la instalación de cámaras en todo tipo de edificios.

Alianzas estratégicas

"El afán investigador ha colocado a GATE entre las principales empresas emergentes de servicios de seguridad y defensa de España que, además cuenta con una firme estrategia de alianzas nacionales e internacionales en pleno desarrollo, a los acuerdos con empresas nacionales como Amper, hay que sumarle alianzas con empresas de Israel y del Reino Unido", asegura Allona. Dentro de sus investigaciones hay que destacar el desarrollo del periscopio optrónico para los submarinos de la clase S-70, las redes de microsensores para detección de incendios o equipos biométricos de voz y huellas dactilares, entre otras.

La facturación de GATE ha crecido un 30% durante 2006 respecto al ejercicio anterior, con una cifra de ventas que se acercó a los dos millones de euros. La previsión de crecimiento para el presente ejercicio es nuevamente del 30% con una rentabilidad interanual del 10,4%, medio punto más que la obtenida en 2005 y 2006. La empresa cuenta con una plantilla de 32 trabajadores, de los que el 80% son titulados superiores.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 28 de enero de 2007