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Caixa Galicia abrirá 80 oficinas en la Península y llegará a Brasil y China

Caixa Galicia cerró el año 2006 con un balance "excepcional". Su apuesta por comercializar productos financieros permitió convertirla en "la caja de ahorros española que está experimentando un mayor crecimiento del crédito a clientes y del margen de intermediación", proclamó ayer el director general, José Luis Méndez, ante los 1.000 directivos de la entidad reunidos en A Coruña para su convención anual. La caja gallega no sólo pretende incrementar su capacidad comercial con nuevos productos de financiación al consumo y apoyo a las empresas, sino potenciar su presencia dentro y fuera de España. Abrirá este año 80 oficinas en la Península Ibérica y entrará en Brasil y China, anunció Méndez.

La entidad quiere tener rango internacional, subrayó, y potenciará su expansión con el fin de "trabajar para Galicia con la fuerza de una entidad europea". El objetivo es alcanzar en 2010 mil oficinas que gestionarán un volumen de negocio superior a 150.000 millones de euros. En consonancia con esa "nueva era", en palabras del director general, Caixa Galicia desplegó ayer para su convención comercial anual un espectáculo de medios audiovisuales, aéreos y escénicos dentro y fuera del renovado Teatro Colón, en los Cantones de A Coruña. La entidad financiera, cuya actividad sociocultural es la tercera más importante entre las cajas españolas, destacó Méndez, gestionará la programación de este emblemático escenario coruñés durante los próximos cuatro años.

Pero la alfombra roja desplegada a las puertas del teatro para acoger a los directivos de Caixa Galicia se vio empañada por una sonora protesta de los representantes de sus trabajadores. Comisiones Obreras y CIG, mayoritarios en el comité de empresa, acogieron con pintadas y banderolas a los directivos para reclamar, a gritos, que se les deje "trabajar en paz". "Abundan el acoso y la presión laboral en Caixa Galicia", rezaba el lema del cartel principal de la protesta. Según los dos sindicatos, el deterioro de las condiciones laborales no cesa de incrementarse desde hace año y medio. Acusan a la entidad de implantar un agresivo sistema de ventas y comercialización de productos financieros, más propio de la banca que de una caja de ahorros, y de presionar de forma insostenible a directivos y empleados para aumentar resultados.

El responsable de una oficina, según los sindicatos, llegó a recibir en un mismo día 178 correos electrónicos instándole a presentar resultados de las ventas de productos como seguros y líneas de crédito. Ocho directores e interventores de Caixa Galicia en la provincia de Ourense acaban de presentar su renuncia al cargo por la presión que les impone la dirección, según CC OO y CIG. Son sólo dos ejemplos del deterioro de las condiciones laborales, dicen estos sindicatos, que denunciaron ante Inspección de Trabajo "la extensión ilegal de las jornadas de los directivos" en todas las oficinas de la comunidad. La entidad tiene 4.756 empleados, y Méndez prometió contratar 466 más.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 21 de enero de 2007