Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Cheney advierte al Gobierno iraní que no interfiera en Irak

Washington / Teherán

La Casa Blanca afirmó ayer que llevará a cabo todas las operaciones que sean necesarias para desarticular las líneas de apoyo que, según reiteró, reciben de Irán los grupos insurgentes que actúan en Irak. Tanto el vicepresidente de Estados Unidos, Dick Cheney, como el consejero de Seguridad Nacional, Stephen Hadley, defendieron el arresto, el pasado jueves, de cinco personas en el consulado de Irán en Erbil, capital del Kurdistán iraquí.

"Irán es un problema", señaló Cheney en la cadena Fox, país al que denunció por proporcionar dinero y armas a los insurgentes iraquíes. "No queremos que hagan nada para desestabilizar la situación de Irak (...) Creemos que entiendan que su gente [los agentes iraníes] deben permanecer en su propio territorio", añadió.

Mientras tanto, Irán exigió ayer que EE UU "libere de forma inmediata" a los cinco ciudadanos iraníes detenidos en Erbil, y que pague una indemnización por los destrozos que los soldados norteamericanos causaron en el Consulado iraní en esa ciudad del norte de Irak. Teherán negó que los detenidos estén vinculados con los Guardianes de la Revolución, a los que EE UU acusa de abastecer de armas a insurgentes en Irak.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 15 de enero de 2007