La reapertura de la puerta de Velázquez cambiará la entrada al Museo del Prado

El Ministerio de Cultura prevé que las obras de reforma estén acabadas en mayo

La principal puerta abierta al público del Museo del Prado será la que jalona la gran estatua de Velázquez, frente al paseo del Prado, cuando en primavera culminen las obras recién iniciadas en la fachada occidental del edificio de Juan de Villanueva, vallada con una cerca de madera al igual que la estatua del gran pintor. La puerta albergará un gran salón de acogida al público, y la circulación de los visitantes por el interior del museo variará de eje, dirigido a la ampliación acometida por Rafael Moneo hacia el claustro de los Jerónimos, a punto de ser inaugurada.

Por vez primera en décadas, los visitantes del Museo del Prado accederán al interior del edificio de Juan de Villanueva principalmente a través de la Puerta de Velázquez, sobre la fachada occidental del palacio. Las obras para adaptar esta apertura, hasta ahora clausurada al gran público, acaban de comenzar en el museo, cuya fachada hacia poniente ha sido murada con una cerca de madera de 2,70 metros de altura, incluida la puerta misma, columnada con seis fustes lisos de orden gigante.

Una cerca en forma de tarima, igualmente construida en madera de pino, circunda la estatua de Diego Velázquez, obra del escultor Aniceto Marinas con pedestal de Vicente Lampérez, que data de 1899 y jalona esta entrada. La peana servirá para proteger la escultura, de unos tres metros y medio de altura, del trasiego de transportes que transitará en su contorno durante las obras. Una quincena de operarios de la empresa Ferrovial labora en ellas, si bien su número puede doblarse en próximas semanas, según fuentes técnicas, que prevén el fin de esta actuación en mayo.

El acceso, rematado por un frontis dórico, se hallaba hasta ahora restringido para su uso en ocasiones solemnes. Según fuentes del Ministerio de Cultura, las obras adaptarán este pórtico con taquillas, roperos, escáneres y otras instalaciones. Fuentes técnicas informaron de que está siendo abierta una atarjea perimetral de un metro y medio de profundidad bajo esta fachada, para guarecer de humedades el edificio en esta ala mediante su impermeabilización. Del recibidor circular de la Puerta de Velázquez, uno de sus arcos laterales acaba de ser tapiado con un muro de ladrillo de unos cuatro metros y medio de altura por dos de anchura.

Las obras implicarán un cambio en el eje de visitas al museo, anteriormente desplegado en un eje norte-sur, de 205 metros de longitud, de la puerta de Goya a la de Murillo, ésta frente al Jardín Botánico y que, una vez culminadas, seguirá una dirección de sentido oeste-este, entre la de Velázquez y la ampliación hacia la iglesia de Los Jerónimos. Ésta cuenta con acceso propio, cuya hechura se remata en estos días.

Según las mismas fuentes, esta fase de la ampliación, presupuestada en su día en 42.636.006 euros y cuya inauguración se prevé para fin de mes, acomete ahora la fábrica de un muelle de carga para el museo. Pero existe un problema: la nueva acera de la calle de Ruiz de Alarcón, con 100 metros por asfaltar, se eleva hasta un metro sobre el andén preexistente. Habrán de ser asfaltados 30 metros de la calle de Casado del Alisal, otros 30 de Academia y 10 de Alberto Bosch.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0003, 03 de enero de 2007.