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La ofensiva terrorista

Zapatero suspende el diálogo y avisa a ETA de que no logrará nada con la violencia

El Gobierno da por terminado el actual proceso y considera "inútil" el paso dado por los terroristas

El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, anunció ayer la suspensión del proceso de diálogo para el fin del terrorismo de ETA y toda iniciativa en torno al mismo tras el "gravísimo atentado" perpetrado por la banda terrorista a los nueve meses de su declaración de alto el fuego permanente. El presidente, que da por terminado el actual proceso, argumentó que "no se dan las condiciones" para el diálogo, como que ETA muestre su "voluntad inequívoca" de cesar la violencia, recogidas en la resolución parlamentaria de mayo de 2005 y en la declaración del presidente del 29 de junio.

A Zapatero le sorprendió el atentado, que pone fin a más de tres años y medio sin víctimas mortales, en Doñana (Cádiz) donde se encontraba de vacaciones desde el viernes. A media tarde, el presidente convocó a los periodistas en el Palacio de la Moncloa para hacer una declaración de condena y anunciar la suspensión del proceso del diálogo. Previamente, Zapatero mantuvo dos conversaciones con el líder de la oposición, Mariano Rajoy, además de dialogar con otros líderes políticos.

El atentado frustró las expectativas del presidente, que la víspera había expresado su convicción política de que "en un año" la situación sobre el final de ETA sería "mejor".

El ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, reconoció ayer mismo que en el Gobierno no tenían indicios que apuntaran a un atentado inminente de ETA. Se refería, aunque no lo explicitó, a que en la última reunión que una delegación del Ejecutivo mantuvo con ETA, a mediados de diciembre, la delegación gubernamental interpretó que, pese a la gravedad en que se encontraba el proceso por la posición de la banda terrorista, éste continuaba.

Dicha reunión venía precedida de la crisis del proceso desde agosto, en que la banda denunció "incumplimientos" del Gobierno en sus compromisos de alto el fuego, como las dificultades de Batasuna para ejercer su actividad, la actitud de algunos jueces y la posición del Ejecutivo de rechazo de sus propuestas políticas. Una denuncia que reiteró en sus textos y que acompañó con el robo de armas en el sur de Francia en octubre.

Aunque el Gobierno consideró "preocupante" la situación, la información proporcionada por los interlocutores de la banda, no le hacía temer por la ruptura del proceso. También influyó en la confianza del Gobierno que en la anterior tregua de 1998, ETA anunció la ruptura del proceso a través de un comunicado dos meses antes de cometer el primer atentado. Rubalcaba admitió ayer que ETA "no ha seguido la pauta normal" de otros procesos. Y también, como autocrítica, que era un error conceder a la actuación de la banda "pautas racionales". No obstante, Rubalcaba se cubrió señalando que el Gobierno "no ha bajado la guardia" en el terreno operativo.

Zapatero señaló, a modo de rectificación, respecto a su frase de la víspera, que "hoy la situación está mucho peor que ayer". "Pero la determinación del Gobierno es que en el futuro estemos mejor y terminemos con esta lacra", añadió. Aclaró que su actitud ante el proceso no es una cuestión de optimismo o pesimismo sino de "convicción de que la sociedad vasca y española van a ganar la paz".

Sobre la posibilidad de que haya actuado con "ingenuidad", el presidente del Gobierno respondió que "todo el mundo sabe bien a qué tipo de banda terrorista se enfrenta".

Zapatero recordó que el proceso será "largo, duro y difícil" y señaló que ayer fue un "día difícil y muy duro", tras el "gravísimo atentado" que "aleja la posibilidad de la paz". E insistió en su intervención en que este proceso está acabado. Lo concretó en la suspensión del diálogo con ETA y las iniciativas en torno al proceso que justificó porque "no se cumplen las condiciones de la resolución parlamentaria de mayo".

Dicha resolución señala que para que exista un proceso de fin dialogado con ETA debe haber una "voluntad inequívoca" de la banda de cesar la violencia. "Hasta que ese supuesto no exista, no habrá aproximación del Gobierno al diálogo", recalcó Zapatero.

Destacó que "el de hoy es el paso más equivocado e inútil que han podido dar los terroristas". Recalcó que "nadie podrá lograr nunca nada con la violencia" y que "el atentado muestra la incapacidad de sus autores de vivir en paz y en libertad". Insistió en que los autores del atentado serán "identificados, apresados y puestos a disposición judicial, como ha sucedido siempre".

LA DECLARACIÓN INSTITUCIONAL DEL PRESIDENTE DEL GOBIERNO

- "El Gobierno considera que el atentado de hoy es absolutamente incompatible con el alto el fuego permanente que la propia ETA declaró hace nueve meses. He ordenado suspender todas las iniciativas para desarrollar el diálogo [con ETA]".

- "Hoy, ETA ha tomado un camino que no conduce a nada más que a provocar dolor. Nadie podrá conseguir nunca nada con la violencia, en ningún ámbito, en ninguna dirección. Éste es el principio al que en todo momento se ha atenido y se atendrá siempre el Gobierno".

- "El de hoy es el paso más equivocado e inútil que han podido dar los terroristas. Va contra lo que la historia ha dejado ya atrás en la mayoría de los lugares del mundo. Nada han conseguido hoy, más que provocar dolor y manifestar su incapacidad de vivir en paz y en libertad".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 31 de diciembre de 2006

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