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Reportaje:

Alemania contiene el parto hasta las uvas

Los nuevos subsidios por paternidad sólo se aplican si el bebé nace tras las campanadas

Eso de que los niños llegan al mundo con un pan debajo del brazo puede depender. En Alemania depende ahora de la fecha en la que lleguen: antes o después de las campanadas. Con ellas entrará en vigor la nueva ley de subsidios por paternidad, por la que los padres que pidan la baja por el nacimiento de un nuevo retoño disfrutarán de un subsidio estatal que cubrirá el 67% de sus ingresos con un máximo de 1.800 euros al mes, durante 14 meses si el otro progenitor también pide una baja de ocho semanas (12 meses en caso contrario). La nueva ley beneficiará incluso a los autónomos.

El interés por la nueva legislación ha sido tal que los médicos alemanes han tenido que insistir en la poca conveniencia de retrasar un parto.Joachim Dudenhausen, jefe médico de la maternidad en la clínica universitaria de la Charité en Berlín, reconoce que mujeres embarazadas le han preguntado "en repetidas ocasiones qué se puede hacer para retrasar el parto hasta enero". Su respuesta en esos casos es lapidaria: "La naturaleza no se puede detener".

Los médicos están haciendo hincapié en lo inadecuado de retrasar un nacimiento

Michael Abou-Dakn dirige la maternidad del hospital Sankt Joseph en la capital alemana y ha notado desde hace semanas "la preocupación de algunos padres sobre las fechas del parto", aunque ninguno le ha pedido aún que lo retrase porque "saben que somos el interlocutor menos adecuado y que contestaremos que ni soñarlo". Pero no descarta que "durante el fin de semana lleguen peticiones más concretas, porque ya será cuestión de horas". Los dos médicos excluyen categóricamente que se falsee en sus maternidades el registro de nacimiento.

Ante la negativa científica, algunas mujeres recurren a los consejos de la abuela. Según Dudenhausen, "hay quien cree que abstenerse del sexo durante las últimas semanas del embarazo retrasa el parto, otras confían en la inactividad total para no agitar al feto o en productos de herboristería". Según este médico, "todo eso no sirve para nada, no se puede detener un parto aunque quisiéramos". Dudenhausen resume: "Si vienen las contracciones, el niño nacerá cuando toque y se acabó".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 29 de diciembre de 2006