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Cultura restaurará en México la tumba de Cernuda

La tumba del poeta Luis Cernuda (Sevilla, 1902-México, 1963) dejará de ser un lugar marcado por el abandono en los próximos meses, ya que la Consejería de Cultura prevé restaurarla. Cernuda es uno de los grandes poetas del siglo XX. Su vida no fue fácil. No tenía un patrimonio que le permitiera distanciarse de la realidad cotidiana. Era homosexual en un país en el que la homofobia era el pan cotidiano de cada día. Algunos poetas de la Generación del 27 -el grupo al que perteneció- llevaron adelante discretas maniobras contra él, algo de lo que Cernuda siempre se quejó, consciente de la trascendencia de sus versos.

La Guerra Civil acabó por destrozar lo que le quedaba de juventud. En 1938, inició su exilio, que discurrió por el Reino Unido, EE UU y México. En este último país, el autor de La realidad y el deseo se reencontró con la lengua española y con una cultura que, tras múltiples mestizajes, bebía, en gran parte, de la península Ibérica. La muerte le llegó a Cernuda en 1963. Sus restos reposan desde entonces en México, país en el que el influjo de Cernuda ha sido decisivo en muchos de los poetas que vinieron tras él. El caso de Octavio Paz es, en este sentido, ejemplar.

La Consejería de Cultura se hará cargo de la restauración de la tumba donde está enterrado Cernuda, cuyos restos actualmente se encuentran en la Sección Española del Panteón Jardín de México D. F. Con motivo de la reciente celebración de la Feria Internacional del Libro de Guadalajara (México), en la que Andalucía fue la invitada de honor, un grupo de técnicos examinó el estado en el que se encuentra el nicho y se optó por estudiar la mejor opción para adecentarlo. La Consejería de Cultura prevé que los trabajos comiencen en los próximos meses.

Igualmente, miembros de la delegación andaluza trasladada a la FIL, entre los que había escritores, editores y miembros de las instituciones, visitaron la tumba del autor de Desolación de la quimera, donde hicieron una ofrenda floral. También limpiaron y adecentaron el lugar.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 17 de diciembre de 2006