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La siniestralidad laboral se dispara en las obras

Los accidentes mortales crecen desde 2004 y la falta de prevención multiplica los costes

Los accidentes mortales registrados en el sector de la construcción se han disparado en los dos últimos. La siniestra estadística arroja 24 muertes en 2004, otros 28 en 2005 y, sólo hasta el mes octubre de 2006, 30 muertes, según datos recabados por CC OO a falta de un registro oficial transparente.

Un informe elaborado por UGT a partir de los datos oficiales de accidentes mortales en el sector de la construcción a lo largo de 2005 revela que más del 50% de los trabajadores muertos tenía entre 35 y 50 años y, de ellos, más del 40%, tenía entre 45 y 50 años.

Las pequeñas empresas de menos de 25 trabajadores son las más afectadas por accidentes con resultado de muerte y concentraron el 70% de los siniestros mortales en 2005. Sobre un total de 28 muertos en la obra a lo largo del año pasado, 11 pertenecían a empresas con menos de 10 empleados.

La experiencia también influye en la seguridad, según el análisis de UGT, pero no es definitiva. Sobre los 28 muertos registrados en 2005, ocho tenían menos de dos meses de antigüedad en su puesto de trabajo. Siete, entre uno y tres años de antigüedad.

En paralelo, la mitad de los trabajadores muertos en la obra durante 2005 estaban sujetos a contratos de obra, es decir, trabajaban a tiempo completo hasta culminar una construcción determinada.

Finalmente, el estudio de UGT desmonta un mito. Casi el 90% de los trabajadores que perdieron la vida en el sector de la construcción en 2005 eran españoles. Apenas un 10% eran inmigrantes.

Román Ceballos, director general de Trabajo y Seguridad Laboral, aseguró ayer, en una jornada organizada por la Federación de Contratistas Valencianos, que "el coste de la no prevención representa este año más de 49 millones de euros para el sector de la construcción" en la Comunidad Valenciana. Ceballos sustentó su estimación a partir de cálculos elaborados desde la Unión Europea sobre los costes financieros de los accidentes laborales que acumulan el tiempo pérdido y los gastos médicos que asumen las empresas.

Ceballos reiteró el compromiso de la Generalitat en materia de prevención de riesgos laborales, pero a tenor de las declaraciones de los bomberos y otros testigos del accidente registrado ayer en Picanya, la seguridad en la obra brillaba por su ausencia.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 13 de diciembre de 2006