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Los 'okupas' de Can Ricart se instalan en tres naves más del recinto

Los artistas organizan un pasacalle en el barrio del Poblenou

Los cerca de 50 okupas instalados desde hace una semana en Can Ricart, en el barrio de Poblenou de Barcelona, han ocupado otras tres naves del antiguo recinto fabril. Estos tres espacios -dos de ellos, de grandes dimensiones- pertenecen a propietarios privados, igual que las dos naves ocupadas inicialmente. Los okupas artistas celebran hoy un pasacalle por Poblenou.

El pasacalle, al que han bautizado irónicamente De la Mar Bella al 22@, es la primera de las actividades que organiza el colectivo de jóvenes artistas -muchos de ellos vinculados al movimiento okupa- que hace justo una semana ocuparon, de forma sorpresiva, el recinto de Can Ricart. El desfile comenzará en la playa de la Mar Bella y finalizará en la Rambla del Poblenou.

Una portavoz del colectivo okupa explicó ayer que está previsto que durante la próxima semana se inicien las actividades y talleres en el recinto. El objetivo es que los artistas vinculados al mundo del circo y de las artes escénicas que fueron desalojados recientemente del centro La Makabra, también en Poblenou, puedan reanudar sus ensayos de forma normalizada.

La portavoz explicó que también se programarán actividades abiertas a los vecinos del entorno con la finalidad de mantener las buenas relaciones existentes hasta ahora. De hecho, los ocupantes y la plataforma Salvem Can Ricart han creado un frente común para exigir que se reabra el debate sobre el futuro del recinto fabril.

Okupas y vecinos coinciden en que Can Ricart debería preservarse en su totalidad por su interés patrimonial y habría de ser destinado por entero a acoger servicios públicos.

Limpieza de las naves

La limpieza y el acondicionamiento de las naves avanza a buen ritmo, según agregó la portavoz del movimiento. "Hemos sacado grandes cantidades de escombros, hemos pintado puertas y hemos cerrado espacios para asegurarnos de que no entre nadie", explicó. Aunque no teme que se produzca un desalojo en breve, la portavoz asegura que toda precaución es poca.

El juez encargado del caso desestimó hace unos días la petición de los Mossos d'Esquadra para desalojar a los okupas (véase EL PAÍS del pasado día 4 de diciembre). El juez razonó que ni siquiera estaba clara la propiedad del recinto y por eso citó para el próximo lunes al que se supone que es el dueño de los inmuebles.

Pese a que la ocupación de Can Ricart ha avanzado en tres naves más, el colectivo se ha comprometido a no ocupar los solares en los que está previsto edificar vivienda pública. Todos los días duermen en Can Ricart, aseguró la portavoz, unas 20 personas, y otras 50 entran y salen del recinto durante el día.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 9 de diciembre de 2006