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150 especialistas en tuberculosis alertan sobre el aumento de la enfermedad

Aparecen cepas "extremadamente" resistentes que en pacientes de sida pueden ser mortales

La tuberculosis no sólo ha rebrotado, sino que se han detectado algunas cepas extremadamente virulentas y muy resistentes a los tratamientos, según datos aportados al X Taller Internacional de Tuberculosis celebrado la semana pasada en Barcelona. Los últimos estudios epidemiológicos indican que en 2005 se rompió la tendencia a la baja y ahora vuelve a aumentar de forma preocupante, según confirman los datos relativos a Barcelona, resto de Cataluña, Castilla-La Mancha y Almería. En Barcelona la tuberculosis aumentó un 15% entre 2004 y 2005.

"Este incremento se debe sobre todo a la llegada de inmigrantes y cooperantes procedentes de países pobres con altas tasas de tuberculosis. Esta enfermedad, además, sigue estando asociada con alta frecuencia al sida", explica Joan A. Caylà, jefe del Servicio de Epidemiología de la Agencia de Salud Pública de Barcelona. De hecho, la tuberculosis sigue siendo la enfermedad indicativa de sida más frecuente en España.

Los 150 especialistas reunidos en Barcelona han emitido una declaración en la que advierten de que no se aplican medidas suficientes ni en el control de la tuberculosis ni en la prevención de la infección por VIH. También alertan de que, aparte de las cepas multirresistentes observadas en años anteriores, se han encontrado ahora cepas "extremadamente resistentes", que en el caso de los enfermos del sida no tratados con antirretrovirales y otras personas con bajas defensas "presentan una letalidad del 100%".

De la virulencia de estas cepas extremadamente resistentes da cuenta un estudio de lo ocurrido con un brote epidémico de Mycobacterium bovis que se produjo hace 10 años en un hospital de Madrid. En ese brote se contagiaron un centenar de personas, todas ellas infectadas también por el virus del sida excepto un médico que era empleado del hospital. En ese momento todavía no se había generalizado el tratamiento con antirretrovirales, por lo que muchos enfermos tenían bajos niveles de defensas. Al cabo de 10 años, todos los afectados han muerto, incluido el médico, que no tenía sida pero era diabético.

La tasa de tuberculosis en España triplica la de la media europea. La incidencia anual es de 25 casos por 100.000 habitantes, es decir, más de 10.000 casos nuevos al año. El 1% de ellos corresponde a cepas multirresistentes, es decir, que no responden a varios de los tratamientos disponibles, y el 10% de estas últimas a cepas "extremadamente resistentes", "virtualmente imposibles de tratar", según la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica.

En los países pobres con alta incidencia de tuberculosis, cada enfermo contagioso infecta a una media de 20 personas, de las cuales, dos desarrollarán la enfermedad y una de ellas también será contagiosa. En España se estima que cada enfermo infecta a entre dos y cuatro personas. Si todos los enfermos se diagnosticaran precozmente, cumplieran bien el tratamiento (como mínimo seis meses) y se hiciera el estudio de sus contactos, la incidencia de la enfermedad disminuiría. En Galicia, por ejemplo, donde se aplica un eficaz sistema de control, la tasa de tuberculosis pasó de 70 casos por cada 100.000 habitantes en 1996 a 37 en 2005.

Pero no todas las comunidades aplican controles rigurosos y muchas que los aplicaban los han relajado. Una nueva dificultad es el retraso del diagnóstico. En la población autóctona a veces no se piensa inicialmente en tuberculosis, y muchos pacientes son inmigrantes que tardan en ir al médico. Por esta razón, en su declaración pública, los 150 especialistas instan a todos los médicos a revisar bien a los pacientes con más de dos semanas de tos y expectoración, y a buscar activamente los casos de tuberculosis en los primeros contactos que los inmigrantes tengan con el sistema sanitario. Proponen crear unidades específicas de tuberculosis en los centros sanitarios con más de 20 casos anuales, además de reforzar los sistemas de prevención del sida y de vigilancia y control de la tuberculosis. Porque en estos momentos ni siquiera hay datos fiables: en el Instituto de Salud Carlos III, que centraliza las estadísticas, figuran como datos definitivos de 2005 sólo 4.958 casos de tuberculosis respiratoria, y en la Comunidad de Madrid figuran cero casos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 5 de diciembre de 2006