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Chávez acaricia su tercer mandato

El presidente venezolano lleva una holgada ventaja en los sondeos sobre el candidato de la oposición

Las convicciones, dudas, éxitos y errores del presidente venezolano, Hugo Chávez, y las nuevas instituciones, determinan el rumbo de Venezuela, sustancialmente diferente desde su llegada al poder hace ocho años. El gobernante en ejercicio y el candidato de unidad de la oposición, Manuel Rosales, socialdemócrata, compiten hoy por la presidencia del país.

Las convicciones, dudas, éxitos y errores del presidente venezolano, Hugo Chávez, y las nuevas instituciones, determinan el rumbo de Venezuela, sustancialmente diferente desde su llegada al poder hace ocho años. El gobernante en ejercicio y el candidato de unidad de la oposición, Manuel Rosales, socialdemócrata, compiten hoy por la presidencia de un país de 27 millones de habitantes, todavía inmerso en la conflictividad, la división y el encono. Buena parte de los 16 millones de electores que decidirán su presidente entre los años 2007 y 2013 se abstendrán. La mayoría de las encuestas anticipan que Chávez, de 52 años, alcanzará su tercer mandato presidencial de forma holgada (el primero comenzó en 1998, y el segundo en 2000, tras convocar una Asamblea Constituyente para permitir que los presidentes pudieran optar a dos mandatos consecutivos). El presidente pretende profundizar su proceso de cambios hacia "el socialismo del siglo XXI". Contrariamente a los disturbios y revueltas callejeras observadas en anteriores elecciones, la última campaña ha sido más pacífica, sin choques graves.

Rosales, de 53 años, ha ido creciendo en los sondeos, aunque no lo suficiente como para desbancar a Chávez en las expectativas del voto. Venezuela acude a votar escoltada por las controversias políticas y carburada económicamente por el auge petrolero, y un masivo gasto público. El producto interior bruto subió 10 puntos, y el consumo se disparó en una nación acostumbrada a los vaivenes del bienestar, dependiente del precio del barril en los mercados internacionales.

Rosales proclama que una nueva victoria de Chávez significará la progresiva eliminación de las libertades en el país, a caballo del sofocante control oficialista sobre las instituciones del Estado. El presidente, ganador de las 11 consultas efectuadas hasta ahora, argumenta que las libertades permanecen vigentes, y que no hay presos políticos en Venezuela, ni cierre de medios de comunicación, pese a que frecuentemente le han mentado la madre desde las tribunas opositoras. No tolerará, según ha reiterado, maniobras contra su proyecto, que mezcla la economía de mercado y el cooperativismo, el populismo, y un socialismo muy particular, acotado por la cultura y las realidades nacionales.

No hay certezas sobre cuál sea el destino último de la revolución bolivariana, pero en su efervescente recorrido hacia la "democracia participativa" y el "progreso del ser humano", sobresale el caudillo que la promueve: Hugo Chávez Frías, un gobernante que percibe a su paso "más que amor, frenesí".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 3 de diciembre de 2006