Reportaje:

Una intriga junto al mar

Álvaro de Armiñán rueda en el Hospital de Gorliz la película de misterio 'Open Graves', con la que debuta en la dirección

El mar está muy presente en el guión de Open Graves, el primer largometraje que dirige Álvaro de Armiñán. El rodaje ha llevado al equipo de la película a Mundaka, Sopelana, los acantilados de La Galea, en Getxo, y desde la pasada semana están trabajando el Hospital de Gorliz. La planta baja de un ala de edificio que no es utilizada ha sido invadida por los focos, cámaras, cables, técnicos y maquilladores. En las habitaciones, en lugar de enfermos y personal sanitario, entran y salen actores cumpliendo las órdenes del director. Open Graves es el título aún provisional de una película que gira alrededor de un grupo de estudiantes, apasionados por el mar y el surf, a los que un detalle casual enreda en una historia de terror e intriga.

Los efectos especiales crean una libélula que aparece para elevar la tensión de la historia

El hospital, con sus azulejos blancos y azules, los techos altos y las anchas galerías bien iluminadas por el sol de otoño distaba ayer mucho de ofrecer un aspecto tétrico. "La historia de terror se crea con las situaciónes y el trabajo de los actores, no en el marco concreto", apuntaba Armiñán en un descanso del rodaje.

El mar se ve desde la ventana de la habitación donde ayer rodaban en inglés unas escenas el grupo de actores, estadounidenses y españoles, que siguen el guión escrito por Roderick Taylor, Bruce A. Taylor y Antoni Cuadri. Allí estaban los actores protagonistas: Mike Vogel, Eliza Dushku, Lindsay Robba, Iman Nazemzadeh, Naike Rivelli y Alex O'Doherty. "Yo llevó la batuta, pero he sabido escuchar a los actores", explicó el realizador. "Son buenos intérpretes, que en mi primera experiencia como director me han aportado mucho".

Como en muchas películas de terror, la historia arranca en un marco idílico. Unos jóvenes disfrutan del mar, hacen surf y se divierten. Por casualidad, el orden de sus vidas se trastoca y su despreocuda vida se transforma en horror y muerte. El detonante es un juego, de apariencia inocente, con raíces en la brujería y en la Inquisición, que oculta una maldición.

Armiñán, de 47 años, ha trabajado durante más de 15 como ayudante de dirección. Pedro Almodóvar, José Luis Borau, Chus Gutiérrez, Joaquín Oristrell y Daniel Calparsoro son algunos de los directores con los que ha colaborado. "Hay gente que llega a la dirección por talento o porque consigue un buen guión. Otro camino es el que yo he seguido. Tienes la ventaja de haber trabajado con gente muy diferente, pero no por eso es más fácil", explicó Armiñán.

Para su estreno en la dirección ha elegido agarrarse a las facilidades que da una película de género. "Nunca antes había trabajado en una película de terror. [Open Graves] tiene más relación con mi pasión por el cine, con las veces que he visto películas como Los pájaros, de Hitchcock. que me sé de memoria, que con la experiencia que he acumulado como ayudante de dirección", añadió. "Las películas de género tienen unas claves en las que te ayuda mucho tu exoperiencia visual".

El jardín del hospital está ocupado estos días por los vehículos del equipo de rodaje. Los actores aprovechaban ayer el buen tiempo para pasar al sol los ratos muertos entre cada una de las tomas. Vogel interpereta a Jason, un estudiante norteamericaano que decide arriesgar su vida para salvar a sus amigos. Comparte el protagonismo con Dushku, quien interpreta a una surfista que, enamorada de Jason, le acompaña en su aventura.

En la película aparecen muñecos de látex y los efectos especiales tienen un gran peso en la historia. "Mi mundo es de los actores y los planos; los efectos especiales los dejo en manos de los especialistas", aclaró el director. Serán un trabajo en tres dimensiones obra de Alex G. Ortoll. De la imaginación de los tres guionistas y el realizador y el trabajo de Ortoll ha surgido el único protagonista de la película que no es de carne y hueso. Es una inquietante libélula, responsable de subir la tensión de la historia y anunciar que algo va a ocurrir. Pero, como en cualquier otra historia de terror, los detalles se reservan para que no pierdan la capacidad de sobresaltar a los espectadores y hacerles pasar mucho miedo. La trama no se desvela hasta el estreno.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0009, 09 de noviembre de 2006.