"Aquí, si mueren 43 personas, no pasa nada", denuncian las víctimas del metro

La asociación considera "vergonzoso" culpar al conductor y tacha el accidente de "previsible "

La Asociación de Víctimas del Metro el 3 de Julio, constituida hace apenas una semana por familiares de una veintena de víctimas, heridos y supervivientes del peor accidente de metro de la historia de España que segó la vida de 43 personas en Valencia, se presentó ayer en Torrent como un foro para "compartir el dolor mutuo", que se inauguró con la difusión de un severo comunicado. Las víctimas consideran "vergonzoso" atribuir al conductor del metro las culpas de un accidente "previsible y evitable" y denuncian: "El mensaje que nos está llegando es que aquí, si mueren 43 personas, no pasa nada".

"Nos une el dolor, el anhelo de que se aclaren las causas del accidente, el deseo de justicia"

Medio centenar de familiares y amigos de víctimas, heridos y supervivientes del accidente que se registró en la línea 1 del metro de Valencia el 3 de julio se congregaron a mediodía en la Casa de Cultura de Torrent para presentar la nueva asociación mediante "una rueda de prensa, que ojalá nunca tuviéramos que haber hecho", remató Miguel Ángel Muñoz, portavoz del grupo.

Muñoz y el presidente de la asociación, Enric Juliá, leyeron un comunicado consensuado. "La asociación, que nace sin tener ningún tipo de orientación ni vinculación política", persigue cinco objetivos: ofrecer un foro dónde los afectados puedan "compartir su dolor"; "tener una voz única para expresar toda nuestra verdad"; exigir que se investigue "qué ocurrió realmente para producirse el accidente que creemos previsible y evitable"; "exigir las responsabilidades oportunas"; y "solicitar la revisión del seguro obligatorio de viajeros", cuya cuantía no se ha revisado desde 1989 y es de 36.000 euros en caso de muerte.

Sobre la investigación de las causas del accidente, la asociación "exige que se aclaren completamente mediante una investigación seria y exhaustiva", considera "insatisfactoria la explicación dada por la comisión de investigación" parlamentaria en agosto de 2006 y "la rechaza tajantemente": "Lejos de una explicación plena nos parece un simple cúmulo de excusas para esquivar responsabilidades".

Más aún, el comunicado que leyeron Juliá, que perdió a su esposa el 3 de julio, y Muñoz, que perdió a su padre, ante un auditorio que intentaba contener la emoción seguía: "Consideramos ridículo que se defienda la seguridad de la línea cuando acaba de demostrarse de forma apabullante todo lo contrario. Consideramos que el protocolo de seguridad sobre circulación del metro es un fracaso".

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Y, para cerrar el capítulo sobre la investigación, subrayaron: "Consideramos especialmente vergonzoso que se venga en primera instancia a culpar al conductor del convoy, como si él fuera el responsable de la línea, del estado del vehículo que conducía y del mecanismo de seguridad habilitado así como de las carencias del mismo. Para nosotros es una víctima más".

Más dramática fue la descripción del proceso administrativo de responsabilidad patrimonial abierto por Ferrocarrils de la Generalitat "en pleno mes de agosto", "cuando más difícil es encontrar un abogado": "Se nos ha forzado a afrontar gestiones y tomar decisiones cruciales en un momento en que nuestros sentidos todavía estaban cegados por el dolor. Incluso se nos ha forzado a poner un precio a la vida de nuestros seres queridos, a nuestras heridas y a nuestro dolor".

FGV nunca impulsó una reunión informativa con los afectados, sino que aceleró las negociaciones personales "cómo si fuera preferible que los afectados no tuviéramos ocasión de conocernos. La sensación que nos queda es la sospecha de que puede existir una voluntad que esté deseando evitar nuestra unión y provocar nuestra desunión".

La descarga final fue la relativa al capítulo de responsabilidades. "Además del dolor nos une el anhelo de que se aclaren completamente las causas del accidente y todas las circunstancias que los envuelven así como la responsabilidad que las personas (con nombre y apellidos) pudieran haber tenido en dichas circunstancias por decisión, omisión, irresponsabilidad o negligencia. En definitiva, nos une el deseo de justicia".

"El mensaje que nos está llegando como afectados es que aquí si mueren 43 personas, y otras 45 más están a punto de hacerlo, no pasa nada. Nosotros alzamos la voz para gritar que 88 víctimas significa que algo no se ha hecho bien, y no pocas cosas ni poco importantes, y que no entendemos que la responsabilidad por ellos desaparezca sin más".

Ante "la pasividad manifiesta" de FGV, los portavoces de las víctimas pusieron nombres y apellidos: "Exigimos el inmediato cese de la directora gerente de FGV, Marisa Gracia Giménez, y la dimisión del presidente de FGV, como responsables máximos de la empresa, dado que como resultado de su gestión nos encontramos hoy y para siempre en esta situación".

Los familiares de víctimas, heridos y supervivientes apelaron a "todos los afectados" a sumarse a la Asociación 3 de Julio y convocaron a una concentración "sin banderas, pancartas o emblemas que contengan referencias políticas o sindicalistas" ante el Ayuntamiento de Valencia el próximo 3 de noviembre a las 20.00 horas a la que invitaron también a "usuarios del metro, amigos y ciudadanos que deseen compartir el dolor de las víctimas y no permitir que caigan en el olvido social".

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