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El proceso para el fin del terrorismo

El Gobierno comprobará la voluntad de ETA de dejar las armas antes de dialogar

Fernández de la Vega augura que "a los autores del robo de armas les caerá el peso de la ley"

El robo de las pistolas, de probable autoría etarra, traerá consecuencias, pero no supondrán la ruptura del proceso de paz. Ayer, la vicepresidenta primera del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, advirtió a ETA de que "sólo habrá diálogo en ausencia total de violencia" y que este acto delictivo, que calificó de "muy grave", como dijo el presidente del Gobierno el miércoles, es "completamente estéril e inútil" si pretende utilizarlo como "medio de presión". También se comprometió a "perseguir hasta el final a los autores del robo de las pistolas, a los que les caerá todo el peso de la ley".

De la Vega dirigió, tras el Consejo de Ministros, un rotundo mensaje de exigencia a la dirección de ETA para que detenga la escalada de violencia que inició con el rebrote de la kale borroka, a mediados de agosto, siguió con los disparos al aire de unos encapuchados en Oiartzun (Guipúzcoa), hace un mes, y culminó con el robo de pistolas en el sur de Francia, el lunes. Y condicionó la apertura del diálogo con ETA al cumplimiento de esa exigencia por parte de la banda terrorista.

Informó de que el Gobierno está "recabando toda la información, los datos y análisis de la investigación, con todos los medios de que dispone el Estado de derecho" sobre la situación de ETA y que esta fase de verificación puede llevar "algunos días o alguna semana". Dicho esto, Fernández de la Vega enfatizó que el Gobierno "sigue cerciorándose de la auténtica voluntad de ETA de poner fin definitivo a la violencia porque esa es una de las reglas fundamentales del proceso".

La vicepresidenta primera dejó sentado que las reglas de juego del proceso de paz -recogidas en la resolución parlamentaria de mayo de 2005 y en la declaración parlamentaria del presidente del Gobierno del pasado junio- establecen que la ausencia de violencia y la legalidad son la llave del diálogo y el acuerdo. "El empeño del Gobierno por llegar a la paz es tan firme y rotundo como el del mantenimiento de las reglas, que, en todo caso, se van a respetar", sentenció.

No obstante, advirtió a ETA de que si con esta escalada de violencia pretende presionar al Gobierno, será "completamente estéril e inútil". Situó estos hechos violentos en el contexto de un proceso "largo, duro y difícil" y como "algo lógico, tras 40 años de violencia". Con ello, trató de aclarar que el Gobierno no se plantea la ruptura del proceso. "El proceso, como tal, se mueve y el Ejecutivo no está detenido ni quieto", rubricó.

Fernández de la Vega dirigió un severo ataque al PP por su conducta de oposición frontal al proceso de paz en Euskadi, al que acusó de "antipatriota". Tras destacar los apoyos recabados por el proceso de paz "en el Consejo, la Comisión y el Parlamento europeos, la ONU, de sindicatos, empresarios y la inmensa mayoría de los ciudadanos", destacó: "De todos, salvo de los dirigentes del PP, capaces de apoyar una resolución con el terrorismo en Irlanda del Norte e incapaces de hacerlos para acabar con el terrorismo de ETA. No hay nada más antipatriótico que negarse a colaborar con el proceso de paz en el propio país".

Por su parte, el dirigente de Batasuna Pernando Barrena dijo ayer que no le consta que sea "real" ni "dispone de datos" que le permitan "afirmar" que el robo de armas en Francia sea obra de ETA, informa Genovena Gastaminza.

Según Barrena, "las reglas de juego a las que hace mención el Gobierno no coinciden con las de la izquierda abertzale". "Este país sólo necesita una regla de juego, democracia con mayúsculas para que la voluntad de la ciudadanía vasca pueda ser expresada y escrupulosamente respetada por Madrid y París".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 28 de octubre de 2006