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Reportaje:

Pérez Villalta viaja con Gulliver

El artista andaluz busca nuevas rutas para recrear la obra de Swift

Las aventuras, el humor y la sátira con los que miles de lectores han disfrutado Los viajes de Gulliver, de Jonathan Swift (1667-1745), han sido ilustrados por Guillermo Pérez Villalta (Tarifa, 1948) a través de 88 acuarelas que recrean un clásico que el artista ha reconstruido como una obra total inspirada en motivos renacentistas. Esta reedición de Los viajes de Gulliver (Galaxia Gutenberg / Círculo de Lectores) está acompañada de una exposición de los originales del artista en el Centro Cultural de Círculo de Lectores en Madrid..

Pérez Villalta es uno de los creadores contemporáneos más originales y reconocidos dentro del panorama artístico español. Pintor, dibujante, diseñador e ilustrador, tiene el Premio Nacional de Artes Plásticas y la Medalla de Oro del Bellas Artes. Los viajes de Gulliver es el cuarto libro que se encarga de ilustrar. A este trabajo ha dedicado seis meses, durante los que ha disfrutado como cuando se enfrenta a una pintura cuyo tema desconoce. "Es un libro satírico, infantil y político que siempre me había fascinado", explicó ayer el artista. "Utilicé un método que me sirve para todo lo que hago. Primero, releo detenidamente el libro. En este caso, me identifico con Gulliver y con la llegada de la Ilustración, cuando la razón ve lo absurdo del mundo". Y añade que sus ilustraciones están cargadas de ironía. "Todo tiene un doble significado. Utilizo las formas de expresión del arte contemporáneo como si estuviera en el pasado. Todos sabemos que el arte producido por el ordenador puede conseguir un ambiente del siglo XVIII. Tengo piezas inspiradas en libros de botánica, en mapas antiguos. He reconstruido los reinos visitados por Gulliver con toda minuciosidad: El Escorial, Venecia o Estambul, y paisajes que podrían haber sido diseñados por Calatrava o Gehry".

Artista conocido por su gusto por el detalle, aprovecha las capitulares para desarrollar sus microcosmos mostrándonos criaturas sorprendentes. "La primera letra orienta sobre el capítulo y comienza una nueva aventura. En las capitulares hay todo un mundo de pequeños animales y símbolos porque mi gran pasión ha sido inventar alfabetos con motivos góticos".

Pérez Villalta dice que no encuentra diferencias entre trabajar con un encargo como ilustrador o cuando se enfrenta a una pintura. "Con el encargo, el tema está hecho. Con la pintura me lo invento. El proceso siguiente es igual. El encargo me puede producir una excitación intelectual mayor que cuando arranco de cero. Cuando ilustro me adapto al texto y más en un libro como éste en el que he podido abrir mis mundos favoritos".

El morbo y el erotismo han sido una importante fuente de inspiración. "Es un libro de humor negro brutal", explica. "Remediar el hambre en Irlanda creando niños para comérselos es muy fuerte. O la historia de las camareras, que juegan con niños montándolos en sus pezones, tampoco está mal. Todo ello me ha dado la oportunidad de jugar con fantasías que me han permitido revivir por mi cuenta una época neogótica".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 28 de octubre de 2006