Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Aigües de Busot convertirá un balneario en 1.000 apartamentos

El Plan General de Ordenación Urbana de Aigües de Busot, en fase de tramitación, prevé multiplicar su actual población por diez hasta alcanzar los 27.000 vecinos. La decisión más cuestionada ha sido el convenio urbanístico presentado junto al PGOU, ahora en periodo de alegaciones. Este documento suscrito por el Ayuntamiento, gobernado por el Bloc, con la mercantil Procumasa, del promotor Valentín Botella, supone según el PSPV la transformación del antiguo balneario en un complejo turístico y de apartamentos que acabaría con una zona verde emblemática para el municipio.

Las alegaciones del grupo socialista critican los beneficios lucrativos para Botella pactados por el consistorio con el promotor, con una modificación de un convenio firmado en 1993 con el anterior propietario, Prognosis S.A., en época de gobierno socialista.

En este sentido, destacan la recalificación de 36.618 metros cuadrados de suelo no urbanizable común en la parcela, lo que junto a los 42.630 metros cuadrados ya previstos como urbanos supone el reconocimiento de unos derechos edificatorios de más de 9.000 metros cuadrados con uso residencial, hotelero, apartamentos turísticos y terciario comercial, "con el indudable beneficio económico que ello le supondrá a la entidad", señala su portavoz, José Antonio Mourisco en las alegaciones.

El nuevo convenio permitirá según el PSPV la construcción de unas 1.000 viviendas no previstas, gracias a la posibilidad introducida de construir apartamentos turísticos, al crear un nuevo sector dentro del PGOU que rodea al actual balneario. De hecho, la mercantil sólo estaría obligada a destinar a zona hotelera el 30% de la edificabilidad y destinar al hotel 120 habitaciones, cuando el anterior propietario tenía que destinar el Balneario a la rehabilitación del edificio -protegido- y la construcción de un hotel.

La misma compensación

El PSPV critica que la compensación al municipio prevista inicialmente -72.000 euros y otros 178.000 euros para las instalaciones deportivas- no se ha incrementado pese a la "diferencia abismal entre las posibilidades edificatorias y de negocio inmobiliario que se le reconocían a la mercantil en 1993 con las que se le atribuyen en la actualidad", indica Mourisco. Además, el convenio obliga al consistorio a "asegurar los caudales de agua mineromedicinal precisos para la apertura y expansión de la estación termal". El PSPV entiende que la "absoluta insuficiencia de los recursos hídricos con los que cuenta el municipio" podría llevar al Ayuntamiento a tener que asumir "responsabilidades económicas". El Balneario de Aigües fue construido en 1816 bajo la denominación de Hotel Miramar, propiedad de la familia del Marqués del Bosch y el Conde de Casa Rojas. La instalación pasó a convertirse en un preventorio antituberculoso tras la Guerra Civil, y cerró sus puertas en los años sesenta.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 14 de octubre de 2006