Crónica:Fútbol
Crónica
Texto informativo con interpretación

Fiesta nacionalista en el Camp Nou

Cataluña y Euskadi empatan y reclaman su reconocimiento internacional por boca de Maragall e Ibarretxe

El público ondeó las senyeras y estelades al compás de una canción de la Compañía Eléctrica Dharma festejando el empate en un partido intenso y vibrante. La selección catalana, dirigida por Pere Gratacós, logró en la última media hora empatar ante la de Euskadi, que ganaba por dos goles a cero. La selección de José Ángel Iribar impuso su fútbol directo con dos golazos de Aduriz y Llorente, pero en el tramo final aflojó de la misma forma que Cataluña afinó su puntería con un primer gol de Verdú y un segundo de Luque, que cuajó un partidazo y le envió en su camiseta un mensaje -"recupérate pronto, hermano"- a su amigo Eto'o. El público, en pleno gesto de hermandad, saludó el final de una histórica cita, que no se veía desde hacía 32 años, gritando Gora Euskadi i Visca Catalunya.

CATALUÑA - 2 EUSKADI 2

Cataluña: Valdés (Jorquera, m. 46); Curro Torres, Oleguer, Lopo (Belenguer, m. 46), Fernando Navarro (Dani Fernández, m. 46); Corominas (Pinilla, m. 77), Sergio (Verdú, m. 65), Gerard (Jordi López, m. 55), Roger; Jonathan (Òscar Serrano, m. 65) y Luque.

Euskadi: Riesgo (Lafuente, m. 46); López Rekarte (Murillo, m. 83), Labaka, Aitor Ocio (Cruchaga, m. 46), Casas; Orbaiz (Garitano, m. 83), Muñoz (Aramburu, m. 46); Mendieta, Gabilondo (Tiko, m. 55) (Dañobeitia, m. 70), Uranga (Alonso, m. 46); y Aduriz (Llorente, m. 46).

Goles: 0-1. M. 19. Aduriz pica la pelota ante la salida de Valdés. 0-2. M. 63. Llorente cabecea un centro de Tiko. 1-2. M. 68. Verdú, de falta directa. 2-2. M. 83. Luque aprovecha un pase de Curro Torres.

Árbitro: Lizondo Cortés. Mostró la cartulina amarilla a Cruchaga.

56.354 espectadores en el Camp Nou.

El partido, vibrante y bien jugado, tuvo como nota negativa la lesión de Tiko, que, a la espera de las pruebas médicas a las que hoy será sometido, sufre un esguince en la rodilla izquierda.

Quizá el resultado, más que otras veces, tenía ayer un valor superior por razones de cercanía y teórica rivalidad. Pero, por encima de todo, el Camp Nou, lleno de gente joven, fue más que nunca una fiesta reivindicativa. Hubo detalles de todos los colores. En el palco, el lehendakari, Juan José Ibarretxe, y Pasqual Maragall, el presidente de la Generalitat, que llegó con retraso al partido, se pronunciaron a favor de la oficialidad de sus respectivas selecciones. En el césped, Euskadi posó con una pancarta en la que se leía Ofizialtazuna. Y en la grada hubo numerosas pancartas de contenido político, desde las que pedían la libertad para presos vascos -algunas de ellas, con sus rostros- hasta otras que condenaban el contenido del actual Estatuto además de la enorme y célebre Catalunya is not Spain.

Los agentes de seguridad retiraron una pancarta -"libertad presos políticos", decía-, pero dejaron la mayoría de ellas. La seguridad del partido corría a cargo del Barça y de los Mossos d'Esquadra, que avisaron de que no retirarían pancartas si con su actitud se pudiera generar situaciones de violencia. Pero el ambiente fue sobre todo festivo y lúdico. Durante el descanso, el público se quitó en su mayoría la camiseta amarilla conmemorativa del partido en solidaridad por el polémico anuncio televisivo retirado por el juez en el que se veía a un niño que actuaba con el dorso desnudo después de que otro, con la zamarra roja de España, le impidiera actuar con la camiseta de Cataluña. Los organizadores resaltaron por megafonía que la cita, celebrada en fecha oficial al ser autorizada por la FIFA, reunió a 56.354 espectadores.

Fue sólo un amistoso, pero mucho más intenso y eléctrico que los que suele jugar Cataluña por Navidad. No estaban ayer delante ni Ecuador ni Bulgaria, sino una selección con aspiraciones idénticas. El partido, con el lema Por la paz, se desarrolló sin incidentes, salvo las bengalas que se encendieron mientras se escuchaban los himnos y a la hora del encuentro, circunstancia que provocó un aviso desde la megafonía del Camp Nou.

Bien plantado en el campo, Euskadi salió al contragolpe y a la tercera ocasión no perdonó. Aduriz se fue de Navarro y con un chut cruzado marcó un golazo. Con un centro del campo más técnico y menos consistente que el de Euskadi, Cataluña se vio desbordada al principio y pagó su falta de puntería con los goles fallados por Soriano, Luque y Roger, que estrelló un balón en el travesaño. El juego bajó de nivel durante la segunda parte, pero Llorente aprovechó para marcar. Todo parecía sentenciado, pero primero Verdú, con la colaboración de Mendieta, batió a Lafuente y al final Luque -ya se le había anulado un tanto al inicio del encuentro por fuera de juego de Sergio- puso la guinda a su gran noche en el estadio azulgrana. El Camp Nou botó de alegría y se quedó estupefacto cuando por megafonía se escuchó la música del Viva España, de Manolo Escobar, pero con otra letra, en catalán, que decía en su estribillo: Això no és Espanya! [eso no es España].

"No es por ir en contra de nadie. A mí me gusta la selección española, como también la de Italia, pero mi selección nacional es la selección vasca y estoy absolutamente convencido de que la tendremos", aseguró Ibarretxe, que siguió emocionado el juego junto a su amigo -así le definió- Maragall. "Es una obviedad que deseamos tener una selección y desde el momento que se ha aprobado en el Parlamento español que Cataluña es una nación nosotros queremos tener nuestras selecciones", aseguró el presidente catalán. "Después del Barça, mi equipo es el Athletic", añadió, y le recitó a Ibarretxe la alineación rojiblanca de la década de los 50.

"Hay un antes y un después de este partido", aseguró el seleccionador de Cataluña, Gratacós. "Es un paso más en nuestra decisión de conseguir por la vía de la normalidad atender la voluntad de nuestros pueblos", convino Iribar, que se felicitó del desarrollo del encuentro por lo que tuvo de festivo en las gradas y de competitivo en el campo. "Todo ha discurrido bajo una normalidad evidente. La gente ha animado a sus equipos y ha sido un dia bonito", comentó el Txopo. Aitor López Rekarte, capitan de Euskadi, afirmó: "Es evidente que es especial jugar contra Cataluña. Tenemos mucho en común en nuestra reivindicación nacional", convino. Lamentó, eso sí, el resultado: "Queríamos ganar", dijo el lateral de la Real Sociedad. "Y nosotros", corroboró Oleguer; "es un paso más, un paso importante, camino de conseguir nuestra voluntad". También fue un paso más en su relación con la catalana para Roger, ayer capitán. "Es especial llevar el brazalete. La verdad, cuando he llegado, he buscado a Pep", dijo en referencia a Guardiola, que no fue convocado.

A ninguno de los jugadores se les escapó la gran afluencia de espectadores. "Será por algo", aseguró Mendieta, que se sorprendió de ver a tantos vascos [unos 3.000] en la grada: "Nos dijeron que, al no jugar el viernes, vendrían menos, pero ha sido una agradable sorpresa ver a tantos. Siempre me he sentido arropado en estos partidos".

Los jugadores posan mientras una pancarta que defiende que Cataluña no es España cuelga del anfiteatro.
Los jugadores posan mientras una pancarta que defiende que Cataluña no es España cuelga del anfiteatro.VICENS GIMÉNEZ
Aspecto de la grada durante el partido.
Aspecto de la grada durante el partido.VICENS GIMÉNEZ

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