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El ascenso de Alckmin

Fiel a la estrategia, ya empleada en otros momentos de su carrera política, de no apretar demasiado el acelerador cuando las cosas van bien, Geraldo Alckmin aseguró en sus primeras declaraciones que seguirá calzando "las sandalias de la humildad", durante la campaña de la segunda vuelta y expresó su confianza en una victoria sobre Lula.

El resultado obtenido el domingo por la noche, el 41,64% de los votos, le ha situado casi seis puntos por encima de las expectativas más optimistas y le ha dejado a siete millones de votos del actual presidente. Una cantidad mucho menor de la cantidad que él mismo ha ganado en las dos últimas semanas de campaña, que han sido alrededor de 15 en un electorado de 125 millones de votantes.

En las oficinas del candidato socialdemócrata en São Paulo, el equipo electoral de Alckmin se plantea ahora cómo ganar votos de otros sectores del electorado y en especial de ese 6,85% que ha optado por la izquierdista Heloísa Helena, quien a pesar de presentar un programa muy diferente del de Alckmin ha lanzando el mismo mensaje contra el Gobierno de Lula: ineficacia y corrupción a gran escala.

"Tenemos proyecciones que señalan que se producirá un trasvase de votos de Heloísa a nuestra candidatura", aseguró a este periódico uno de los asesores del candidato del Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB).

El equipo de Alckmin cuenta con que el votante del Frente de Izquierda votó hace cuatro años a Lula y ahora, totalmente desencantado, ha optado en la primera vuelta por una candidatura sin posibilidades de pasar a la segunda antes que volver a votar al presidente. Y es aquí donde quiere pescar votos el PSDB.

Heloísa Helena se apresuró en la noche electoral a asegurar que no apoyará a Alckmin... pero tampoco a Lula. Alckmin piensa seguir hostigando al presidente para que rinda cuentas sobre los casos de corrupción que han protagonizado su mandato, lo que unido al silencio del presidente le ha otorgado un caudal de votos más que suficiente para afrontar la segunda vuelta con probabilidades de éxito. "En la segunda vuelta quien va a ganar es el pueblo brasileño", subrayó utilizando una de las expresiones elegidas por su rival como lema electoral: "La fuerza del pueblo".

Los resultados del domingo le han otorgado un fuerte respaldo al PSDB que ha vencido en 11 de los 27 Estados que forman Brasil y además ha vencido en la primera vuelta en las elecciones a gobernador en el decisivo Estado de São Paulo, del que el propio Alckmin ha sido gobernador y que es considerado como una de las mejores plataformas a la presidencia del país. También ha sido el recuento final de São Paulo el que hizo que en la madrugada del domingo el porcentaje de Lula, que llegó al 49,6%, descendiera hasta el 48,6% final.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 3 de octubre de 2006