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Un sondeo otorga el 45% de los votos a los islamistas de Marruecos

En 2005 un 47% de los marroquíes hubiesen votado por el Partido de la Justicia y del Desarrollo (PJD), los islamistas legalizados en Marruecos. Este año un 45,4% respaldarían a esa formación en las urnas. ¿Cuántos lo harán el año próximo cuando se celebren las elecciones generales?

Un nuevo sondeo electoral efectuado a principios de año, y filtrado hace unos días a la prensa, arroja una aplastante victoria islamista en las legislativas de 2007 si éstas son limpias y transparentes.

El sondeo ha sido efectuado por la consultora LMS-CSA Marketing & Sondages, con una muestra de 1.500 personas representativas de la población, por cuenta del Instituto Republicano Internacional, un centro de investigación estadounidense vinculado al Partido Republicano.

Lejos detrás del PJD los socialistas obtendrían, según el sondeo, un 16,41% de los sufragios mientras que el Istiqlal, el partido histórico de la independencia, debería conformarse con el 10,76%.

Esta confirmación de anteriores pronósticos conmociona a políticos y empresarios hasta el punto de que, según escribe Aboubakr Jamai, director del semanario Le Journal, existe el riesgo de que "los demás partidos se coaliguen para formar un dique o, peor aún, mirar para otro lado si el régimen decide trucar las elecciones (...)".

Esto es lo que pasó en septiembre de 2002, según Jamaa Moatssim, entonces coordinador de la campaña islamista, quien sostuvo en At Tajdid, el diario afín al partido, que la lista nacional de mujeres del PJD había sido la más votada aunque luego logró menos escaños que sus rivales.

Las presiones del Ministerio del Interior constriñeron entonces al PJD a concurrir en tan solo el 55% de las circunscripciones. Allí donde se presentó fue, con frecuencia, el partido más votado. Al final consiguió izarse al tercer puesto, por el número de diputados, detrás de los socialistas y del Istiqlal.

Elecciones al Senado

En Marruecos se acaban de celebrar elecciones parciales a la Cámara de Consejeros (Senado) y lo sucedido ahora, un año antes de las legislativas, augura que el régimen quiere de nuevo restringir la participación islamista.

Esta vez el PJD no obtuvo ni un solo escaño y su líder, Saad el Othmani, explicó públicamente el porqué: "El Ministerio del Interior ejerció sobre nosotros presiones para que no nos presentemos en todas las circunscripciones".

Además del PJD existe en Marruecos un gran movimiento islamista, Justicia y Caridad, ilegal pero tolerado aunque últimamente ha sido hostigado por las fuerzas de seguridad.

Las dos corrientes islamistas son las que más preocupan a las autoridades. Ahmed Osman, ex primer ministro y cuñado del difunto Hassan II, lo confesó tras acudir a dos citas en primavera en el Ministerio del Interior: "Constaté que en las reuniones celebradas en ese departamento, con los partidos de la mayoría gubernamental, sólo una vez se habló del PJD y la otra de Justicia y Caridad".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 26 de septiembre de 2006