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Reportaje:

EADS CASA diseña el 'robocop' español

El negocio del combatiente del futuro se acerca a los 2.000 millones de euros en Europa

El Ministerio de Defensa ha seleccionado a la División de Defensa y Seguridad de EADS CASA como adjudicataria del diseño y desarrollo del programa para equipar al combatiente del futuro. El ministerio podría adquirir entre 7.000 y 9.000 ejemplares del mismo a un precio de entre 16.000 y 20.000 euros por unidad. La demanda europea de estas dotaciones se calcula en unos 2.000 millones de euros entre los años 2010 a 2015.

Cada equipo costará entre 16.000 y 20.000 euros, y el Ejército español podría realizar un pedido de entre 7.000 y 9.000 unidades

Ordenador portátil, sistema de mando y control, GPS, conexión entre el casco y el arma (fusil de asalto HK36), cámara integrada en la misma, visor para combate nocturno, chaleco antibalas con baterías, radio, telémetro, módulos de supervivencia, sensores que controlaran su estado médico, temperatura, ritmo cardiaco, nivel de oxígeno en la sangre..., uniforme elaborado con tejido camaleónico para mimetizarse con el entorno y resistente a determinados niveles de agresiones químicas, biológicas o nucleares..., son algunos de los elementos con los que irá equipado el soldado español a partir de 2010.

No es de extrañar por tanto la diversidad de organismos, instituciones y empresas implicadas en el mismo. Tiene su origen en la Oficina del Programa de la Academia de Infantería de Toledo del Ejército de Tierra y se financia a través de la Subdirección de Tecnología y Centros (SubTeCen) de la Dirección General de Armamento y Material (DIGAM), y cuenta con un presupuesto inicial de 24,5 millones de euros para los próximos tres años.

EADS CASA, como contratista principal, dirigirá el proyecto de investigación y desarrollo del equipo con el que se dotará a los combatientes del futuro. En esta primera fase le acompañarán empresas como GMV, Tecnovit, Fedur, Iturri y Elint.

El coste definitivo de cada equipo no se ha fijado todavía, pero las previsiones que se manejan en los primeros estudios realizados oscilan entre 16.000 y 20.000 euros y el Ejército español podría realizar un pedido de entre 7.000 y 9.000 unidades.

Aunque no se alcanzan las cifras de Estados Unidos, cuyo Ejército dispone de un presupuesto de 32.000 euros por unidad, en el horizonte de 2010 a 2015 la demanda en Europa se acercará a los 90.000 equipos, por lo que la cifra de negocio se acercaría a los 2.000 millones de euros. Un bocado muy apetitoso por el que naturalmente también compiten otros países.

Para Stefan Zoller, presidente de la División de Defensa y Seguridad de EADS, el grupo aeronáutico europeo "ha dado un importante paso adelante en la consolidación del desarrollo de nuestro negocio en España, uno de los mercados nacionales más importantes. La selección de nuestra tecnología, que también está siendo implementada por el Ejército alemán, es una clara validación de este nuevo concepto de soldado y confirma la superioridad del sistema".

Por su parte, el máximo responsable en España de esta división, Pablo de Bergia, destaca que una de las razones por las que ha sido considerado el proyecto de EADS es "por la capacidad de agrupación industrial europea que tenemos". En cuanto a la competencia europea, con importantes industrias también de Francia y del Reino Unido en la parrilla de salida, comenta que "al final lo que tendremos que hacer es buscar una armonización del futuro combatiente europeo".

Concertados

No hay que olvidar que se trata de "sistemas de sistemas": comunicaciones, detección, armas..., programas que deberían basarse, según De Bergia, "en la interoperatividad y el trabajo conjunto".

De cualquier manera, el objetivo del proyecto de EADS CASA es "alcanzar el mayor grado posible de nacionalización. Lo ideal sería llegar al 100%, pero no tenemos todas las capacidades, por lo que tendremos que trabajar concertados". Según Pablo de Bergia, "usaremos al máximo el tejido industrial español, y no sólo en esta fase de desarrollo, también en la de producción".

Para Pablo de Bergia, este proyecto es una prueba más de que "España está subida al carro de la modernización y la transformación de sus Fuerzas Armadas" y de que el futuro está en los programas cada vez más interconectados con otros sistemas de defensa.

En el caso del combatiente del futuro español, el arma asignada es el fusil de asalto HK36, con patente alemana y fabricada en España por Santa Bárbara. Pero el mayor peso específico del proyecto tanto en el aspecto tecnológico como en el económico es lo que denominan C3 + I, -comunicación, control y mando (comand en inglés) junto a la información.

Todo parece indicar que la mayor parte de los enfrentamientos bélicos de los próximos años tendrán un componente urbano muy elevado, un factor que se tiene muy en cuenta por tanto en la definición de este equipo, sin perder al mismo tiempo unos niveles mínimos de versatilidad.

De Bergia es consciente de que, aunque se trata de un proyecto marcadamente europeo, "por razones de riesgo fundamentalmente", no hay por qué renunciar a otros mercados como el latinoamericano y aprovechar las sinergias españolas con aquel continente. "En el mundo en el que estamos cualquier programa, por muy nacional que sea su lanzamiento, siempre tiene un objetivo claro de exportación".

Además, es importante también la flexibilidad del mismo En ese sentido, durante los tres primeros años de la fase de desarrollo se irán introduciendo mejoras tecnológicas y en el peso del equipo (que es importantísimo), e incluso una vez alcanzadas las especificaciones finales y aunque se construye sobre ellas, como en cualquier sistema complejo, hay que dejar espacio para modificaciones posteriores, fruto de la innovación continua que exige este sector. "De eso vivimos las empresas de defensa", subraya Pablo de Bergia.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 24 de septiembre de 2006