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PSOE y PP rechazan que la Generalitat decida en la gestión de El Prat

Los socialistas prometen un consorcio con participación pública y del sector privado

El propósito de CiU de que la Generalitat de Cataluña tuviese "capacidad decisiva" en la gestión del aeropuerto de El Prat, en Barcelona, se estrelló ayer contra los 289 votos de PSOE y PP, frente a los 31 del resto de los Grupos parlamentarios del Congreso, que sí apoyaron la iniciativa.

Jordi Jane, portavoz de los convergentes, defendió una moción de su grupo y puso la exigencia en la tribuna, desde el primer minuto: "Planteamos autonomía de gestión para el aeropuerto de Barcelona. Planteamos que las decisiones sobre el aeropuerto de Barcelona se tomen en Cataluña. Pedimos que las instituciones públicas y económicas catalanas, encabezadas por la Generalitat de Cataluña tengan capacidad decisiva en la gestión del aeropuerto de El Prat. No queremos para Barcelona una gestión a distancia, una gestión a 600 kilómetros que se dirija desde AENA, desde la Administración general del Estado".

Joan Herrera (IU-ICV) exigió que los contenidos del Estatuto se cumplan ya y sin esperar "a ver qué pasa el 1 de noviembre".

Joan Puig (ERC) apoyó la moción, pero acusó a CiU de que al elaborar el Estatuto "aflojó la cuerda en las negociaciones sobre los aeropuertos", algo que se hizo, dijo "sin calendario y sin concretar qué tipo de cesión".

Daniel Fernández, que ayer ejerció de portavoz del Grupo Parlamentario socialista, propuso una enmienda en el sentido de que el aeropuerto de El Prat "pueda ser gestionado por un consorcio que tenga una composición mixta de administraciones y sector privado". El dirigente socialista dijo que la idea no era nueva y que creyeron que CiU tenía "vocación de acuerdo" en este extremo, pero que tal posibilidad "se ha ido diluyendo a lo largo de esta semana", algo que Fernández achacó "al clima preelectoral que vive Cataluña".

El portavoz del PP, Andrés Ayala entró directo al ataque contra las pretensiones de los nacionalistas: "Estamos utilizando el Congreso no para hacer políticas constructivas que mejoren el desarrollo de España, sino para tratar de conseguir torticeramente elementos que puedan esgrimirse en campaña electoral, para tildar de anticatalanes a quienes se opongan y de víctimas a quien no lo consiga". "A eso no se va a prestar el Grupo Popular, ni en el Congreso ni en Cataluña", dijo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 15 de septiembre de 2006