Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Expedientado el juez que aconsejó a una pareja separada ir a la Iglesia

El Poder Judicial rechaza las admoniciones y dogmas en las sentencias

El Consejo del Poder Judicial ha expedientado al juez de Cantabria Esteban Campello por dirigir dos folios de admoniciones a un matrimonio separado para que pusieran en sus vidas "el espíritu de Jesucristo resucitado", cuando el pleito versaba sobre una multa impuesta a la esposa por llamar "folladora, puta y guarra" a la nueva pareja de su marido. Y es que para el Poder Judicial, la moral y los dogmas son "innecesarios" en las sentencias.

Los cinco vocales de la Comisión Disciplinaria han apreciado por unanimidad que el magistrado de la Audiencia de Cantabria Esteban Campello Iglesias fue más allá de sus atribuciones al resolver el recurso de apelación de Concepción C. L. contra la multa que le había impuesto el juzgado por insultar, abofetear y tirar del pelo a la nueva pareja de su marido.

Campello no se limitó a confirmar la multa de 60 días impuesta a Concepción por el juez de Torrelavega. Cumplida su función de "profesional encargado de administrar Justicia" como él mismo explica en su sentencia, dejó el Código Penal, tiró del Libro del Génesis y compuso dos folios de disquisiciones sobre la intervención del "maligno" en la ruptura del vínculo matrimonial y la necesidad de que la pareja acudiese a la Iglesia católica como "la fuerza salvadora" del matrimonio.

El juez dice en su escrito a la mujer, y a su todavía marido, que pongan en medio de sus vidas "el Espíritu de Jesucristo Resucitado, capaz de llenar el anhelo de vida que tiene vuestro corazón". "Por eso", les dice, "tenéis que acudir a quien dispone de esa fuerza salvadora, que es la Iglesia católica, diciendo a sus ministros que queréis participar y comer de ese fruto".

El magistrado se basa en el Génesis para argumentar que la infidelidad se relaciona con la aparición del "maligno", dado que el marido vive en una "situación de esclavitud porque ha creído que Dios no es amor", al haberle prohibido un fruto "apreciable a la vista y alabado socialmente".

El Poder Judicial no ha atendido el argumento de Campello de que sus consejos son "la mejor justicia" que pretende dispensar "como magistrado que aspira a ser cristiano". Por el contrario, ha considerado que "las admoniciones y aseveraciones referidas a dogmas católicos y las referencias al Génesis son "ajenas y espurias" a la objetividad con que deben redactarse las sentencias. El expediente por una falta grave puede costarle a Campello una sanción de entre 300 y 3.000 euros.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 14 de septiembre de 2006