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López Obrador apela a transformar las instituciones

La jornada de parabienes y celebraciones para Felipe Calderón fue "un día aciago y difícil para la democracia en México", según el diagnóstico que hizo Andrés Manuel López Obrador del dictamen del tribunal electoral que proclamó al candidato panista como presidente electo. El candidato del Partido de la Revolución Democrática (PRD) está lejos de tirar la toalla en su resistencia contra lo que considera un fraude monumental. En un discurso pronunciado bajo la lluvia ante sus seguidores que llevan 38 días acampados, negó toda legitimidad al futuro presidente y anunció su disposición a constituir un Gobierno paralelo para "reasumir el ejercicio de la soberanía popular y abolir el régimen de corrupción y privilegios que impera en nuestro país".

López Obrador fue más allá al referirse a los pasos que deberá dar la Convención Democrática Nacional que ha convocado para el próximo 16 de septiembre: "Vamos a tomar un camino nuevo para lograr una transformación de todas las instituciones de la República. Es el momento de las grandes transformaciones nacionales".

En su primera reacción al dictamen del Tribunal Electoral, el líder perredista dejó clara su voluntad de alejarse cada día más de lo que llama "la política tradicional". Y enumeró algunos de sus principios irrenunciables: "Nunca dejaré de luchar por una nueva economía, una nueva forma de hacer política y una nueva convivencia social. Nunca voy a transar con el hampa de la política ni con los delincuentes de cuello blanco. Nunca voy a obligarme ante los racistas, clasistas y fascistas que hipócritamente aparentaban ser gente de buena voluntad. Jamás voy a traicionar al pueblo de México".

Jueces "sometidos"

López Obrador arremetió contra los magistrados del Tribunal Electoral, quienes, en su opinión, "se sometieron, no tuvieron el arrojo y la dignidad y el orgullo de actuar como hombres libres, y optaron por convalidar el fraude electoral".

Según anunció en la plaza del Zócalo, la estrategia de López Obrador en los días venideros tendrá como elemento principal "la revolución de conciencia y mentalidad. Que los asuntos públicos se resuelvan de manera compartida. Nos vamos a quitar las telarañas que nos metieron en la cabeza".

López Obrador anunció la creación de "una atmósfera nueva en la vida pública nacional", y se declaró dispuesto a ejercer la soberanía popular cueste lo cueste, y para ello dijo que se apoyaría en el artículo 39 de la Constitución, "que señala que el pueblo tiene el derecho a modificar la forma de gobierno".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 7 de septiembre de 2006