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Reportaje:

"Coraje, talento... y talante"

El Rey y Zapatero reciben a los campeones en un ambiente de fiesta para agradecerles el triunfo, y se vuelcan con Gasol y Pepu Hernández

Con horas de sueño acumuladas y con la fiesta vivida la noche anterior grabada en la retina, cuando miles de personas recibieron a los campeones en la madrileña Plaza de Castilla, Pepu Hernández y los reyes del baloncesto mundial cambiaron ayer de escenario y acudieron a recibirr el homenaje institucional, el de los palacios, los regalos y los discursos, un acontecimiento que, según reconocieron, vivieron con ilusión. Acudieron primero al Palacio de la Moncloa, donde les recibió el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, reconocido seguidor del deporte de la canasta, que cerró su discurso retando a los campeones: "Cuando queráis echamos unas canastas", les dijo. Posteriormente se trasladaron al Palacio Real, donde les eparaba el rey Juan Carlos, acompañado de la Reina y los Príncipes de Asturias. Allí, el Rey felicitó uno por uno a los jugadores, con especial atención a Pau Gasol, y se fundió en un abrazo con el seleccionador, Pepu Hernández, en la escena más emotiva del día.

Un polideportivo de Madrid llevará el nombre de Pepu, que lo considera "inmerecido"

Un Pepu Hernández que acababa de recibir una noticia inesperada. El Ayuntamiento de Madrid, a propuesta del alcalde Alberto Ruiz-Gallardón, tiene previsto bautizar con su nombre a un polideportivo que se está construyendo en el barrio de Las Rosas. El vicealcalde, Manuel Cobo, fue el encargado de comunicar la decisión al entrenador: "Creo que es el mejor regalo que le podíamos hacer: devolverle el regalo que él nos ha hecho a nosotros", dijo Cobo, mientras el propio Pepu hacía gala de su particular modestia al conocer la noticia: "Estoy muy emocionado, pero me parece excesivo. Es un detalle importantísimo, pero creo que completamente inmerecido", dijo el laureado seleccionador.

Una lluvia de parabienes cayó sobre la selección tanto en le recepción real como en la del presidente del Gobierno, que estuvo acompañado de la ministra de Educación, Mercedes Cabrera, y el secretario de Estado para el Deporte, Jaime Lissavetzky. Al inico del acto, Carlos Jiménez, el capitán, regaló a Zapatero una camiseta de la selección firmada por todos sus miembros, mientras Pepu Hernández le hacía entrega de un balón dorado, que Zapatero botó en repetidas ocasiones. Tras saludar a los integrantes del equipo y el cuerpo técnico, Lissavetzky informó al presidente que un miembro de la expedición, el jefe de prensa, Roberto Hernández, era un consumado imitador del presidente. Hacia él se dirigió Zapatero entre el alborozo general instándole a que se lo demostrara. Se lo demostró.

De regreso al protocolo, Zapatero inició su discurso, en el que dio las gracias al equipo en pleno, "y a vuestras familias". "Habéis dado al país una gran satisfacción", continuó el presidente, "y ahora todos estamos más que orgullosos, lo que, tratándose de baloncesto me deja especialmente satisfecho". De inmediato, Zapatero destacó la forma de conseguir el éxito: "Habéis sido un equipo con coraje, con talento, trabajador y sabiendo jugar con deportividad... y con un gran talante", comentó, arrancando las risas de los jugadores. El presidente del Gobierno señaló que los jugadores, actuando como un equipo, habían "dado una lección". "Habéis sido una referencia de lo que podemos ser como país si jugamos como vosotros", agregó.

La última referencia de Zapatero, antes de invitar a los de Pepu a "echar unas canastas", tuvo a Gasol como destinatario: "Pau no jugó la final, pero ganó la final y, con su actitud, también a todos los españoles. Estamos muy orgullosos de ti y de ver cómo todo el equipo te quiere y te apoya".

El siguiente destino de los campeones fue el Palacio Real, donde los Reyes, el príncipe Felipe y la princesa Letizia agasajaron a la expedición, saludando uno a uno a los componentes del equipo. El rey Juan Carlos fue el más expresivo, dedicando unas palabras a cada uno de ellos, en particular a Gasol y al técnico, Pepu Hernández, con el que se fundió en un abrazo. El Rey se dirigió, sin micrófonos de por medio, a los jugadores, y lamentó no haber podido estar en Japón "debido a otras obligaciones previas", aunque aseguró haber seguido cada partido por televisión. "Habéis luchado como leones y conseguido una gran proeza", añadió el monarca. José Luis Saez, presidente de la federación, le agradeció sus palabras. Don Juan Carlos recibió una camiseta con el número 4, el de Gasol, firmada por todos los jugadores, y un balón dorado, réplica del que recibieron en Japón como mejor equipo del mundo.

Favoritos al Príncipe de Asturias

La selección española de baloncesto se perfila como la gran favorita para ganar el Premio Príncipe de Asturias de los Deportes, que hoy se falla en Oviedo. Así lo reconocieron a Efe fuentes próximas al jurado que preside Juan Antonio Samaranch. Entre los ocho finalistas figura también, de modo individual, la gran estrella del equipo, Pau Gasol, considerado el mejor jugador del Mundial.

También han accedido a la final los tenistas André Agassi y Rafael Nadal, éste por partida doble, ya que, además de su candidatura individual, comparte otra con Roger Federer. Los restantes finalistas son el ex futbolista alemán Franz Beckenbauer, el equipo español de natación sincronizada y la saltadora de pértiga rusa Yelena Isinbayeva, que repite como finalista.

Un total de 29 opciones aspirantes constituyeron el inicio de las deliberaciones del jurado, reunido ayer en la capital asturiana. Entre las candidaturas eliminadas ayer figuran la de los futbolistas Ronaldinho, Zidane y Alfredo Di Stéfano, el equipo español que ganó la Copa Davis en 2004, el Comité Paralímpico Internacional, la Copa América de fútbol, la atleta discapacitada Sonia Mañas y los golfistas Jack Nicklaus y Gary Player.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 6 de septiembre de 2006

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