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España convoca a los países mediterráneos de la UE ante la urgencia de la crisis migratoria

De la Vega reclama en Helsinki un modelo europeo para gestionar las fronteras marítimas

La vicepresidenta del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, anunció ayer en Helsinki que va a convocar una reunión urgente de los países mediterráneos de la UE más Portugal para elaborar un modelo europeo de gestión de fronteras marítimas que permita hacer frente a la crisis migratoria que sufre España, pero también Italia y Malta. "El fenómeno de la inmigración ilegal ha de abordarse por todos los Estados miembros de manera conjunta e integral", dijo la vicepresidenta a la salida de su reunión con Tarja Halonen, jefa de Estado de Finlandia, país que ejerce la presidencia semestral de la UE.

De la Vega concluyó en Helsinki la primera jornada de su periplo europeo en busca de una mayor implicación comunitaria en el control de la inmigración irregular. La vicepresidenta aseguró que el Gobierno "va a iniciar una nueva ofensiva diplomática" para que "en todas las reuniones formales e informales que tengan lugar durante la presidencia finlandesa, se aborde con carácter prioritario y urgente el tema de la inmigración. De esta manera los líderes europeos podrán dar un impulso significativo a este fenómeno durante la cumbre de la UE que tendrá lugar en el mes de diciembre". Según De la Vega, esta iniciativa fue muy bien acogida por la presidenta Halonen y el primer ministro finlandés, Matti Vanhanen.

La vicepresidenta también anunció la propuesta para crear un modelo europeo de gestión de fronteras marítimas. "Es una necesidad urgente reforzar el control de las fronteras marítimas de Europa. Este modelo debe contemplar las necesidades de patrullaje, vigilancia, salvamento y rescate, de identificación y documentación, retorno y repatriación de inmigrantes ilegales", enfatizó. Para ello, anunció, que convocará una reunión urgente de los siete países mediterráneos de la UE: Francia, Italia, Grecia, Chipre, Malta y Eslovenia y España, más Portugal. "Estos países más la Presidencia finlandesa y la Comisión Europea podrán elaborar una propuesta que pueda ser presentada en la cumbre de diciembre", afirmó.

"Decepción" con Frontex

De la Vega transmitió a sus anfitriones su decepción ante las continuas demoras del dispositivo elaborado por la Agencia Europea de Fronteras (Frontex) para frenar la inmigración hacia Canarias. "He transmitido mi decepción por la falta de agilidad y compromiso en la respuesta, pero con ánimo constructivo; para que las cosas funcionen mejor en el corto, mediano y largo plazo debemos coordinar este tipo de dispositivos mejor. Es necesario establecer mecanismos de respuesta más eficaz". El plan de Frontex, acordado en mayo para que arrancara en 15 días, aún no está a pleno rendimiento.

La vicepresidenta aseguró que ha pedido a Presidencia de la UE que el dispositivo de Frontex, con una duración inicial de nueve semanas, se amplíe hasta diciembre, "lo que significa más medios, más tiempo, más financiación, pero, sobre todo mejor coordinación", dijo. La presidencia finlandesa ya ha tomado nota de esta propuesta, que De la Vega formalizará hoy en Bruselas ante el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durão Barroso; la comisaría de Relaciones Exteriores, Benita Ferrero-Waldner, y Franco Frattini, vicepresidente y comisario de Justicia, Libertad y Seguridad.

La Comisión Europea espera con los oídos bien abiertos y los bolsillos prácticamente vacíos la visita de De la Vega. "Queremos conocer cuáles son las demandas exactas del Gobierno español y qué puede ser lo más útil", señaló ayer el portavoz de Franco Frattini. Durante la estancia de la vicepresidenta en Bruselas, el Ejecutivo comunitario aprovechará para hacer una evaluación de la situación en Canarias y del despliegue de Frontex.

El portavoz invitó además a España a utilizar los fondos comunitarios aún sin agotar, en concreto los destinados a la cooperación administrativa en materia de inmigración y asilo (Argos) o los fondos para repatriaciones, aunque previamente es necesaria la firma de acuerdos de readmisión. No obstante, reiteró que el dinero disponible es "limitado". "Comprendemos la frustración de los españoles y nos damos cuenta de la urgencia de la situación", estimó el portavoz, Friso Roscam, al tiempo que añadió, que los ministros de Interior de los Veinticinco, que se reunirán a partir del próximo día 21 en Tampere (Finlandia), podrían evaluar cualquier nueva petición de las autoridades españolas.

Desde las filas de los socialistas europeos consideraron "excusas de mal pagador" las declaraciones efectuadas por Roscam el día anterior y en las que aseguró que la UE no disponía de fondos adicionales para hacer frente a la crisis canaria este año, y que habría que esperar a 2007, fecha en la que entran en vigor las nuevas perspectivas financieras (el presupuesto de la UE para los próximos siete años), mucho mejor dotadas en materia de inmigración.

"Eso son excusas de mal pagador. Lo que importa es la voluntad política", sostiene Enrique Barón, presidente de la delegación socialista española en el Parlamento Europeo. "Cuando hubo inundaciones en Alemania, la Comisión dijo que no había dinero, pero [el canciller Gerhard] Schröder insistió y se los acabaron dando. Siempre hay un margen", apunta.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 30 de agosto de 2006