Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
Reportaje:ARTE

El arte no descansa durante el verano mallorquín

La isla expone obras de artistas consagrados y jóvenes en auge.

Mallorca multiplica su población en los meses de verano, cuando miles de turistas de nacionalidades diversas acuden llamados por la infalible ecuación de sol, playa y fiesta nocturna. Muchos de ellos no necesitan buscar más allá y ocupan su estancia entre juergas y baños reparadores en el mar. Aunque, para quien quiera completar el viaje con una coartada cultural, y para los propios mallorquines, el verano insular suele ser sinónimo de una variada oferta artística.

Quien dé un paseo por Palma se topará casi inevitablemente con los colosos de inspiración clásica del escultor polaco-alemán Igor Mitoraj. Las piezas, de grandes dimensiones, han sido instaladas por la Fundació La Caixa en Dalt Murada, la muralla exterior de la Palma antigua, bajo la catedral y frente al mar. El marco potencia el espíritu mediterráneo de las grandes cabezas en bronce del dios Eros y los fragmentos de torsos de guerreros, desperdigados sobre la piedra como si hubieran formado parte, siglos atrás, de grandiosas esculturas. La escalinata que conduce a La Seu, la catedral de Palma, se convierte en un circunstancial altar consagrado a la figura mitológica de Ícaro, representado en una serie de imponentes figuras de cuatro metros de altura.

El valenciano Miquel Navarro expone en Palma sus últimas esculturas. Están impregnadas de aire industrial y urbano

Otra muestra escultórica, la del valenciano Miquel Navarro, se puede contemplar en el mismo casco antiguo de Palma, en el Centro Cultural Contemporáneo Pelaires. La exposición respira un aire industrial en las piezas más recientes del autor, y decididamente urbano en las "ciudades" y "yacimientos" que construye con centenares de fragmentos de aluminio fundido. Varias pinturas, dibujos y serigrafías de la última época de Navarro completan el montaje.

A 10 kilómetros de la capital, en el municipio de Calvià, la Fundación Astroc está finalizando la restauración del Castillo de Bendinat, una edificación neogótica del siglo XIX que acoge desde el año pasado los frutos de una estrecha colaboración con el Instituto Valenciano de Arte Moderno, IVAM. Hasta septiembre, una muestra recoge una quincena de obras realizadas por mujeres de diversas generaciones. Arte en clave de mujer, con nombres consagrados como los de Susana Solano, Esther Pizarro o Cristina Iglesias. En los exteriores ajardinados del castillo, los promotores quieren crear "el mayor parque de fuentes artísticas de España". A lo largo del verano se suceden en Mallorca encuentros de contenido artístico, como la Nit Niu, velada de performances, actuaciones y videoproyecciones con vocación provocadora que se celebra a pie de mar, en Cala Sant Vicenç. El carácter abierto del acontecimiento lo define una escena al azar: en la arena, con noche cerrada, público de todas las edades.

Pero puede que lo mejor o más especial de estas ofertas tenga raíces puramente isleñas. Algunos artistas mallorquines muestran estos días su obra más reciente. Ramon Canet expone su última obra en el Casal Sollerich, y Pep Llambias, en Sa Llotja, en Palma; Mercedes Laguens, en la Galería Pepnot de Artà, y Jaume Canet exhibe sus delicadas esculturas de hierro en Felanitx. Muchos de ellos se reunieron para homenajear al pintor e ilustrador italiano Domenico Gnoli, que vivió sus últimos y más productivos años en Deià. Un libro editado por la Conselleria de Educación y Cultura recoge ahora su legado, una obra realista y de influencias pop. Como muchos antes y después que él, Gnoli vio en Mallorca un espacio inspirador y tranquilo, creativo e indicado para crear.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 29 de agosto de 2006