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El PSOE apenas utilizará las primarias para las municipales y autonómicas de 2007

La militancia acoge sin protesta a los candidatos propuestos por los aparatos del partido

Las elecciones primarias, como instrumento para elegir candidatos, continúan vigentes en el PSOE, pero su uso va menguando en cada proceso electoral. Las municipales y autonómicas de mayo de 2007 abrirán en septiembre el proceso de elección de candidato con la expectativa de que sólo se hará uso de las primarias, y en pocos casos, para elegir a los cabeza de cartel para las alcaldías. La tranquilidad interna que vive este partido es la explicación que se ofrece del porqué la militancia acepta con naturalidad a los candidatos que proponen los aparatos regionales o la dirección federal.

El Comité Federal de Listas del PSOE está haciendo uso con fruición de su facultad para suspender el proceso de primarias allí donde lo pidan las ejecutivas regionales. También desde la ejecutiva federal se puede hacer esta solicitud, pero de momento no lo ha hecho porque son los aparatos regionales los que toman la iniciativa. Claro está que la ejecutiva federal, lejos de molestarse porque se pidan "excepciones" para no celebrar primarias, lo acoge con satisfacción, porque indica que no habrá disputas internas.

El artículo 49 de los Estatutos del PSOE señala: "La Comisión Federal de Listas, cuando las circunstancias políticas lo aconsejen o el interés general del partido lo exija, podrá suspender la celebración de primarias en determinados ámbitos territoriales, una vez que éstas sean convocadas por el Comité Federal y previo informe o solicitud de las comisiones ejecutivas de nacionalidad o región". Esto último es lo que está ocurriendo.

A primeros de septiembre, este comité de listas volverá a reunirse para atender nuevas peticiones de exclusión de primarias. Éstas se unirán a la lista que aprobó el comité en su última reunión, celebrada en junio, en la que se aprobaron 14 excepciones. Andalucía se llevó la palma. Pidió la suspensión de primarias en las ocho provincias por razones "estratégicas" y con el fin de conseguir "los mejores resultados" en las elecciones municipales, señalaron fuentes de la dirección socialista. No ha habido protestas. Se acepta a los candidatos que los aparatos proponen. Lo mismo ocurre en diferentes capitales y ciudades castellanas en las que las direcciones apuestan con fuerza por un candidato y no quieren someterle al desgaste de una pugna interna de la que saldría, aunque ganara, debilitado.

Pero este temor de las ejecutivas no ha arredrado a algunos candidatos que, sin embargo, han pedido a sus direcciones que no les "protejan" y que en septiembre se convoquen las elecciones por si alguien les quiere disputar la candidatura. Así lo han manifestado, con discreción, la aspirante a la alcaldía de Valencia, Carmen Alborch, y de Valladolid, Soraya Rodríguez. En las ejecutivas de Castilla y León y Valencia se asegura que, aunque se convoquen, no habrá primarias porque nadie se presentará a la disputa. Así, cuando no hay candidatos en liza se proclama al único que haya dado el paso, algo que, según todas las previsiones, ocurrirá de manera generalizada. Y allí donde haya más de un candidato se votará, según previsión oficiosa, el 15 de octubre.

"Las primarias brotan en tiempos de conflicto y casi desaparecen cuando la paz impera en el partido", señalan desde la dirección federal. "Emergen con tensiones y dormitan cuando hay tranquilidad". Y poder, añaden otros. Sólo hay que mirar atrás para comprobar el furor que tuvieron las primarias en 1999; su drástica reducción en 2003 y su casi nulo uso, según las previsiones, para las elecciones de 2007. En 1999 hubo elecciones internas en 48 ciudades de más de 50.000 habitantes, y en 2003 descendieron a 14. Hubo más de un candidato en ocho comunidades autónomas en el primer caso y ninguno en las últimas autonómicas.

Las explicaciones son que la renovación de candidatos, así como de dirigentes regionales y provinciales, ha sido de tal calado en los últimos años que ahora toca estabilidad. En efecto, el cambio empezó en 2000 con José Luis Rodríguez Zapatero y se extendió por toda la organización.

Por otro lado, ha habido alguna experiencia que ha demostrado cierta perversidad o mal uso de las primarias. En algunas ciudades se llegó a eliminar a un buen candidato, incluso alcalde, porque el jefe local del partido con el apoyo de los militantes ganaba las primarias, "pero perdía las elecciones", recuerdan diversas fuentes. Ahora el PSOE apuesta por ganar la alcaldía en ciudades que son feudos casi eternos del PP y tratar de imitar a quienes en los peores tiempos han seguido ganando, como Juan Carlos Rodríguez Ibarra y Manuel Chaves.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 7 de agosto de 2006