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Necrológica:

Pierre Vidal-Naquet, historiador

Experto en la Grecia antigua, fue un intelectual comprometido

Pierre Vidal-Naquet nació el 23 de julio de 1930, en París. Historiador especializado en la Grecia antigua, fue un intelectual comprometido con su tiempo: la guerra de Argelia, la cuestión palestina o la insumisión fueron temas en los que se implicó de lleno. Falleció en Niza el pasado 28 de julio, a los 76 años.

Pierre Vidal-Naquet era historiador. De la Grecia antigua. Pero ha escrito sobre la tortura durante la guerra de Argelia, contra los coroneles griegos o contra el "negacionismo", ese movimiento que intenta convertir las cámaras de gas en reductos para matar piojos. Obviamente, también lo ha hecho sobre Atenas, sobre el esclavismo en la Grecia clásica o sobre el papel de los mitos como reveladores de las estructuras profundas de las sociedades ateniense, cretense o de Esparta.

Había nacido el 23 de julio de 1930, en París, y ha muerto en Niza, el 28 de julio, víctima de una hemorragia cerebral. De origen judío, consideraba, como su bisabuelo Moisés Vidal-Naquet, comerciante de vinos en Montpellier, que "en el templo o en la iglesia, se puede ser judío o cristiano, pero en todos los actos de la vida política hay que ser francés ante todo".

Vidal-Naquet era hijo de un abogado, Lucien, y de Margot, de familia campesina. Tuvo una infancia sin problemas hasta que los nazis ocuparon Francia. Entonces sus padres se refugiaron, con todos sus hijos, en la zona llamada libre, controlada por Pétain. En Marsella sus padres entraron en contacto con la resistencia. Pierre Vidal-Naquet decía "haber quedado marcado por la explicación" que su padre le hizo, "a finales de 1941 o comienzos de 1942, del affaire Dreyfus". La razón de Estado es la sinrazón de los hombres. Y Lucien también le dijo que las leyes antisemitas del Gobierno colaboracionista del mariscal "hacen que sienta como francés el insulto que me hacen en tanto que judío".

El 15 de mayo de 1944 los soldados alemanes detuvieron a Lucien y Margot. Les torturaron antes de enviarlos a morir a Auschwitz. Y al joven huérfano le crearon un doble compromiso, una doble obligación: luchar contra la razón de Estado y, sobre todo, contra la tortura y la desaparición de las personas.

Buen estudiante, en 1955 ya era profesor de instituto en Orleans. La guerra en Argelia, la guerra sin nombre, había comenzado un año antes, y Pierre sabía que era una guerra colonial, en la que su país estaba en el bando de los que merecen ser denunciados. Participaba en discusiones políticas, pensó en enrolarse en el Partido Comunista Francés -"puso como condición el no tener que respetar a Stalin", recordaba un amigo- y enseguida se preocupó por difundir otras verdades que las de los comunicados militares oficiales.

Otro affaire ocupó su atención: el del profesor de matemáticas Maurice Audin, secuestrado en Argel por militares franceses pero del que nunca más se supo después que estos afirmaran haberle dejado en libertad. Pierre Vidal-Naquet escribió en 1958 un libro sobre el caso en el que prueba las mentiras de los militares y que Audin, desaparecido, fue torturado. El escándalo fue mayúsculo.

Dos años después firmó el Manifiesto de los 121 en el que defendía el derecho a la insumisión. El Ministerio de Educación Nacional le suspendió de empleo y sueldo y, sin quererlo, le convirtió en militante liberado de la causa anticolonial.

Muchos años después, cuando Ariel Sharon reprimió a sangre y fuego la llamada segunda intifada, Vidal-Naquet firmó su último manifiesto, en esta ocasión contra el nacionalismo judío y una "lógica que sólo cree en las victorias militares".

Es el fin de trayecto de una vida de militante, de intelectual comprometido. Y entre batalla y batalla, entre discusión y discusión, entre análisis y análisis de la realidad contemporánea, reflexiones sobre el pasado lejano, de hace 20 o 50 siglos, sobre nuestros mitos fundacionales, sobre el papel de algunos líderes de la llamada Democracia Ateniense.

En esos casos trabajó casi siempre en colaboración con su gran amigo, el filósofo e historiador Jean-Pierre Vernant. Es la otra parte de una vida que no puede dividirse. En España se han publicado Formas de pensamiento y formas de sociedad en el mundo griego (1983); Economía y sociedad en la antigua Grecia (1986); La democracia griega: una nueva visión: ensayos de historiografía antigua y moderna (1992); Mito y tragedia en la Grecia antigua (2002); El mundo de Homero: breve historia de la mitología griega (2002), y El espejo roto: tragedia ateniense y política (2004).

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 1 de agosto de 2006