Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Un grupo español creará un satélite privado de observación terrestre

El sistema espacial obtendrá imágenes útiles para vigilar cultivos, inundaciones e incendios

Una empresa de ingeniería española, en colaboración con expertos universitarios, ha creado la primera empresa privada europea que operará su propio satélite de observación de la Tierra. El objetivo es fabricar y lanzar al espacio un satélite (a finales de 2007) para observar el territorio desde 686 kilómetros de altura y obtener imágenes útiles, por ejemplo, para vigilancia de cultivos, o seguimiento de inundaciones e incendios forestales.

La empresa Deimos Imaging, filial de la ingeniería Deimos Space, en colaboración con la Universidad de Valladolid, ha desarrollado una configuración del sistema espacial que abarca todo el planeta, pero optimizado para tener una cobertura óptima de la península Ibérica, sobrevolando dos veces por semana España y Portugal. Además, el satélite, que en observaciones rutinarias funcionará independientemente, tiene la capacidad de combinarse con la constelación DMC ya operativa de satélites del Reino Unido, China y otros países, para garantizar una cobertura diaria del territorio en caso de emergencia o crisis, como un incendio o una inundación catastrófica.

Actualmente existen satélites privados de observación de la Tierra en EE UU, pero en Europa la norma ha sido hasta ahora que estos equipos sean de instituciones públicas o de la Agencia Europea del Espacio (ESA), destaca Deimos.

El satélite español, que aún no tiene nombre, llevará seis cámaras para trabajar en distintas longitudes de onda, y la resolución máxima -el tamaño del detalle más pequeño que distinguirá- será de 22 metros. Esta es una resolución adecuada en las aplicaciones para las que se ha concebido el sistema y para la cobertura pretendida, explican los expertos.

Se trata de un sistema integral, es decir, desde el diseño, construcción, lanzamiento y puesta en operación del satélite, hasta la recepción de datos y distribución de los mismos a los clientes.

La inversión total prevista es de 30 millones de euros incluyendo la construcción de los equipos y las operaciones durante ocho años. La empresa ha ofrecido a Pedro Duque, como ingeniero espacial, la dirección de Deimos Imaging para poner en marcha el nuevo sistema. Pero Duque, que es astronauta de la ESA, considera prematuro manifestar una decisión al respecto. "El siguiente campo de la actividad espacial en el que la gente notará efectos positivos en su vida es precisamente el de observación de la Tierra, con todas sus aplicaciones; el hecho de que la iniciativa de desarrollar un sistema así parta ahora de una empresa española me parece muy interesante e importante", comenta Duque.

El centro de recepción de datos y gestión del nuevo sistema (incluido el control y operación del satélite) estaría en Boecillo (Valladolid) y el centro de proceso de datos y archivo, en la Universidad de Valladolid. El satélite, de cien kilos, de peso y forma cúbica, de 60 centímetros de arista, tendrá una vida útil de cinco años. Será construido por la empresa británica Surrey, la misma que ha desarrollado uno de los dos satélites de prueba del sistema europeo de posición por satélite Galileo. El cohete elegido para su lanzamiento, también en las mejores condiciones de mercado, será el PSLV indio.

El seguimiento del estado de cosechas, el control de los recursos hídricos y la humedad del suelo, el control de la contaminación y la detección y seguimiento de vertidos son algunas de las aplicaciones de los datos del satélite que Deimos Imaging considera más específicas. Además, la determinación de zonas de interés para el establecimiento de parques eólicos o para aprovechamiento de la energía solar, los estudios de erosión del suelo o la evaluación de la masa vegetal están al alcance de los detectores del futuro sistema, que será complementario del satélite de observación de la Tierra que está desarrollando el Ministerio de Industria.

El programa de iniciativa privada cuenta con el apoyo de la Consejería de Economía de la Junta de Castilla y León y del CDTI (Ministerio de Industria).

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 25 de julio de 2006