Elorza y Txabarri piden a Fomento que reconsidere la no ampliación del aeropuerto

El PSE, afirma, contra el criterio del alcalde de San Sebastián, que es la "mejor solución"

El Ayuntamiento de San Sebastián y la Diputación foral de Guipúzcoa, pidieron ayer al Ministerio de Fomento que reconsidere su decisión de no ampliar el aeropuerto de Hondarribia y anunciaron su intención de seguir trabajando por un aeródromo competitivo. "En la medida de mis posibilidades, que no son demasiadas, intentaré que el acuerdo no vaya adelante" y "que no se publique en el Boletín Oficial del Estado", dijo el alcalde, Odón Elorza (PSE). El diputado general, Joxe Joan González de Txabarri (PNV), consideró "paradójico" que Fomento opte por no alargar la pista del aerodromo, cuando trabaja en la línea contraria en el conjunto del sistema aeroportuario español.

Elorza y González de Txabarri, habituales protagonistas de disputas públicas, reaccionaron ayer de manera casi idéntica a la noticia de que la ministra de Fomento, Magdalena Álvarez, socialista como el alcalde, ha firmado la orden por la que se aprueba definitivamente el Plan Director del aeropuerto guipuzcoano. El plan deroga el aprobado en 2001 por el anterior Gobierno del PP y descarta, por tanto, la ampliación de la pista en 600 metros hacia el barrio irunés de Mendelu. "La capacidad de la plataforma [de vuelos] es suficiente para atender la demanda prevista, por lo que no serían necesarias actuaciones para adaptarla al tráfico esperado", establece el documento, que fija las grandes líneas de desarrollo del aeródromo para que alcance la máxima expansión en 2020.

La decisión, coincidente con lo que han reclamado desde el principio los vecinos de Mendelu, supone dejar la pista en los 1.754 metros de longitud actuales. Con la reserva de 300 metros que exige la normativa de aviación civil (OACI) para las franjas de seguridad -150 metros por cada extremo-, en la pista no podrían operar reactores, según ha venido manteniendo la Diputación, lo que cerraría la puerta a los vuelos de bajo coste. El Ayuntamiento de San Sebastián y la institución foral creen que esta restricción supone un paso atrás en la competitividad del aeropuerto y se pone en riesgo su futuro y el desarrollo del territorio. Por eso, pidieron ayer al Gobierno que reconsidere su decisión.

"Con todo el cariño hacia la ministra, considero que es una pena", señaló Elorza. "En la medida de mis posibilidades, que no son demasiadas, intentaré que el acuerdo no vaya adelante". El alcalde pidió tiempo para demostrar que la ampliación hacia Mendelu "es posible, salvando alguna dificultad de tipo medioambiental" y llegando a un acuerdo con el Gobierno vasco y los Ayuntamientos de Irún y Hondarribia.

Decisión "paradójica"

En la misma línea se manifestó González de Txabarri, sin ocultar su malestar por no haber tenido comunicación oficial de una decisión que entiende de vital importancia para Guipúzcoa. La Diputación foral, anunció, "seguirá trabajando como hasta ahora para contar en el territorio con un aeropuerto a la medida de sus necesidades". Para el diputado general, la decisión resulta aún más "paradójica" por cuanto en el resto de aeropuertos españoles "se está trabajando también en la línea contraria", de modernización de infraestructuras. "¿Qué pasa con Hondarribia que no pasa en ningún otro aeropuerto?", se preguntó.

Las instituciones han venido manteniendo conversaciones para tratar de encontrar alternativas a los desarrollos urbanísticos de vivienda protegida proyectados en el barrio de Mendelu y alcanzar así un acuerdo que permitiera la ampliación en 300 metros de la pista del aeródromo. El pasado año lo utilizaron 308.775 pasajeros, un 4,5% más que en 2004. Esas alternativas "estaban muy avanzadas", dijo Elorza, cuya postura difiere radicalmente de la de su partido. El PSE-EE de Guipúzcoa señaló ayer en un comunicado que la medida adoptada por Fomento como "la mejor y única posible". En su opinión, la ampliación de la pista hacia la ría de Jaizubia supondría alterar el ecosistema de la Bahía de Txingudi y generaría "serios problemas de carácter social, al tener que derribar un barrio con cerca de 300 viviendas "y dejar de edificar un millar".

Ni el alcalde de Irún, el socialista José Antonio Santano, ni el de Hondarribia, el nacionalista Borja Jauregi, contestaron a la llamada de este periódico para conocer su valoración.

* Este artículo apareció en la edición impresa del viernes, 14 de julio de 2006.

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