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Ayuntamientos noruegos compran terrenos para hacer residencias geriátricas en la Costa Blanca

Las autoridades reconocen que el clima es favorable y la atención sanitaria más económica

Las ciudades noruegas de Bergen, Baerum y Oslo son las primeras en disponer de una residencia para la tercera edad de titularidad municipal en la Costa Blanca, pero no las únicas, ya que los ayuntamientos de otras localidades del país nórdico buscan parcelas para construir en la costa de Alicante, atraídos por el clima y el económico nivel de vida de España. Estas residencias forman parte del sistema público de salud noruego, y las personas aquejadas por una enfermedad pueden elegir entre ingresar en un centro en su país o desplazarse a la costa de Alicante.

"A los Ayuntamientos les es más rentable mantener los centros aquí que en Noruega"

Más de 10.000 noruegos residen a lo largo del año en la provincia de Alicante

El Centro Asistencial Noruego SLU de Altea (Marina Baixa) acoge a enfermos con esclerosis múltiple. Pertenece al consistorio de Baerum, una ciudad de tamaño medio próxima a Oslo. "Las 38 plazas de las que dispone son para los ciudadanos de esta población con el mismo coste que allí. El enfermo y su acompañante, eso sí, deben correr con los gastos del viaje", explica Carlos Andrada, responsable del centro. La residencia se inauguró en 2002, tras comprobar el éxito de la Fundación Betanien, residencia subvencionada por el municipio de Bergen y ubicada en L'Alfàs del Pi, población vecina de Altea. Este centro cuenta con 25 plazas para la tercera edad y tiene participación del consistorio sede de la fundación.

La capital de Noruega, Oslo, ha adquirido una parcela en la partida de Monte Molar de Altea, y está pendiente de un cambio de uso por parte de la Consejería de Territorio para iniciar la construcción de su propia residencia geriátrica. El centro pionero fue la Hacienda del Sol, residencia privada inaugurada en 1972 en La Vila Joiosa con capacidad para 150 personas. Este establecimiento, un emblema para la comarca creado en el momento de mayor explosión turística, atiende a minusválidos psíquicos y físicos de todo el mundo y es propiedad de una fundación privada. En su interior se encuentra la iglesia noruega, cristiana protestante. La concentración de establecimientos para la tercera edad específicos para noruegos se localiza en la Marina Baixa, que aglutina más de medio millar de plazas. Algunos centros privados se han especializado en enfermos con una patología concreta, como Reumasol-Senter, propiedad de la Asociación de Reumáticos Noruegos, subvencionada por el país nórdico.

El cónsul noruego en Benidorm, Jan Arild Nilsen, destaca como la principal atracción de la Comunidad Valenciana el clima, pero no esconde que el nivel de vida, más barato, es una de las razones para ahorrar costes en tratamientos. "Lógicamente a los ayuntamientos les es más económico mantener estos centros en España que en Noruega, pero la principal razón es el clima de la costa valenciana, muy beneficioso para tratar algunas enfermedades. Está demostrado que la estancia de una persona con problemas musculares aquí provoca una recuperación más rápida". Nilsen recuerda que el sistema sanitario de noruego es uno de los que mayores prestaciones ofrece en todo el mundo. Ahora, además, permite la recuperación en un clima cálido. "La mayoría de servicios médicos corren a cargo del Estado. En las residencias el paciente sólo paga una mínima parte, un 10%. En ocasiones el viaje también lo cubre la seguridad social", dice el cónsul.

La mayor colonia de noruegos fuera de sus fronteras en todo el mundo se encuentra en el municipio de L'Alfàs del Pi, con 2.500 empadronados, lo que se refleja incluso con la presencia de un concejal, Eric Svanberg, del PP. No todos son ancianos, ya que los escolares pueden cursar hasta el bachiller en colegios noruegos, con enseñanzas convalidables con las de su país. En la urbanización Colonia Escandinava estos ciudadanos realizan una vida similar a la que harían e su país, pero eso sí, a una temperatura varios grados por encima. El Gobierno de este país inauguró el año pasado la primera oficina de la Seguridad Social fuera de sus fronteras en L'Alfàs del Pi.

En la Marina Baixa son más de 10.000 noruegos los que residen a lo largo del año, según cifras oficiales. En la provincia de Alicante existen tres consulados para atender sus demandas, en Benidorm, Alicante y Torrevieja.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 10 de julio de 2006