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El magnate de la comunicación Haim Saban compra Univisión por 9.800 millones

El grupo mexicano Televisa también pujaba por la mayor televisión en español de EE UU

La cadena de televisión Univisión, la mayor de habla española en EE UU, se decantó ayer por la oferta del consorcio integrado por el magnate estadounidense de los medios Haim Saban y cuatro firmas de inversión que pagarán 12.300 millones de dólares (unos 9.800 millones de euros) por el control de su negocio audiovisual. El grupo mexicano Televisa, que buscaba sacar tajada al potencial del mercado hispano en el país, queda apartado de la puja tras superar serios problemas para mantener su apuesta. Univisión también tiene negocios de radio, música e Internet.

Univisión consiguió que el consorcio de Haim Saban -integrado por los fondos Madison Dearborn, Providence Equity, Texas Pacific y Thomas Lee- mejorara al final su oferta. La primera propuesta de este grupo inversor, realizada a mediados de la semana pasada, valoraba el conglomerado mediático hispano en 35,5 dólares por acción, el equivalente a 10.700 millones de dólares (8.500 millones de dólares), una cantidad que Univisión consideró en su momento insuficiente. Al final pagará 36,25 dólares por cada título de Univisión, unos 12.300 millones de dólares en total, y se hará cargo de 1.400 millones de deuda.

Univisión subía ayer, a media sesión, más del 6% en la Bolsa de Nueva York, hasta 34,07 dólares por acción.

Televisa, por su parte, ofreció el pasado viernes a la desesperada pagar 35,75 dólares por cada acción de su rival, unos 11.000 millones de dólares, después de que tres de sus socios en la puja -Carlyle, Blackstone y Kohlberg, Kravis & Roberts- se bajaran del carro por diferencias en el precio que se iba a ofrecer por el negocio mediático del grupo hispano-estadounidense. Venevisión, controlada por el magnate venezolano Gustavo Cisneros, también se retiró de la puja el viernes.

Negociaciones

El grupo mexicano se declaró interesado desde el primer momento por Univisión, entre otros motivos porque controla el 10% del capital. Su presidente, Emilio Azcárraga, se planteó hacerse con la nacionalidad estadounidense para esquivar las limitaciones de propiedad (25%) impuestas a las inversiones extranjeras en EE UU en ese sector.

Univisión esperaba más del consorcio liderado por Azcárraga, pero sus negociadores optaron por presionar más al grupo de Saban para que mejorara su oferta. Saban, cuya fortuna se estima en 3.000 millones de dólares, se hizo rico cuando llevó a Estados Unidos las series de dibujos animados sobre los Power Rangers. Además, en 2003 compró junto a un grupo de inversores la cadena alemana ProSiebenSat.

El presidente de Univisión, Jerrold Perenchio, que puso a la venta la compañía en febrero, contaba con atraer a más pretendientes hacia su suculento negocio audiovisual y aspiraba a conseguir con esta operación una oferta de por lo menos 40 dólares por acción. Aunque el precio final de venta de Univisión está por debajo de las expectativas, el desembolso que hará el consorcio de Saban es casi un 20% más alto de lo que estaba valorado el capital bursátil del grupo mediático antes de lanzarse la puja.

El grupo Univisión, que controla el 80% del mercado televisivo hispano en EE UU, es propietario de las cadenas Telefutura y Galavisión, además de poseer la mayor red de emisoras de radio (73 estaciones) de habla hispana en EE UU y de editar discos de artistas latinos.

Su principal rival es la cadena Telemundo, propiedad de General Electric, que le sigue muy de lejos en las audiencias.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 28 de junio de 2006