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La Guardia Civil desarticula la cúpula de los GRAPO en un piso franco de Reus

El jefe de la banda, detenido junto a dos mujeres, participó en el asesinato de Zaragoza

La Guardia Civil desarticuló en la madrugada de ayer a la cúpula del grupo terrorista GRAPO al detener a tres miembros -dos mujeres y un hombre- en un piso de la ciudad tarraconense de Reus, en una operación dirigida por la Audiencia Nacional. Entre los detenidos está Juan García Martín, considerado el jefe de la organización, que habría participado en las dos últimas acciones del grupo: una en Zaragoza, en la que fue asesinada Ana Isabel Herrero, esposa del empresario aragonés Francisco Colell, en febrero, y otra en Castellón, donde fue herido el director de una sucursal bancaria, en marzo.

Además del jefe de la banda, fueron detenidas Aránzazu Díaz Villar y Carmen Cayetano Navarro. La primera dirigía el comité general de la organización en el interior y la segunda la comisión de relaciones internacionales.

La detención se produjo de madrugada en el último piso del número 39 de la céntrica calle Amargura, cuando todo el vecindario dormía. La explosión en la puerta del piso franco despertó a los vecinos, que comenzaron a salir a la calle.

Los agentes se incautaron de documentos, tres ordenadores portátiles y dinero en efectivo. En un primer momento no se han encontrado armas en el piso. El delegado del Gobierno en Cataluña, Joan Rangel, que detalló ayer la operación acompañado por el general de la Guardia Civil Antonio Carrascosa, recalcó que aunque no se les haya encontrado armas, en los hechos que se les imputan sí las utilizaron.

Pendiente de prisión

El jefe de la banda, Juan García Martín, tiene pendiente una orden de entrada en prisión por pertenencia a banda armada. En 1978 fue condenado a 20 años de cárcel por su pertenencia al comando central de la organización terrorista PCE (r)-GRAPO. Desde la prisión, habría ordenado la comisión de múltiples acciones terroristas, entre ellas el asesinato de varios miembros de las fuerzas de seguridad del Estado y de un director de instituciones penitenciarias, según la Guardia Civil.

La Delegación del Gobierno en Cataluña alertó anteayer por la noche al Ayuntamiento para avisar de una operación para la que la Guardia Civil no precisó ninguna ayuda externa. Más de una docena de vehículos policiales, apenas uno o dos con distintivos de la Guardia Civil, según los vecinos, cortaron la calle alrededor de las cuatro de la madrugada. Un grupo de agentes se encargó de colocar explosivos en la puerta del sexto primera, donde vivían los detenidos, y tras el estallido accedieron a la vivienda, donde procedieron a las tres detenciones.

Pese al duro golpe policial de ayer, el delegado del Gobierno en Cataluña subrayó que la cúpula de los GRAPO ya ha sido descabezada varias veces -la última, el año 2002- y que la banda se ha vuelto a reorganizar. Rangel recalcó que la banda atraviesa por una "precaria situación económica."

Los detenidos no tenían arraigo en la ciudad de Reus. El general Carrascosa explicó que llevaban viviendo en la ciudad cerca de un mes.El alcalde de Reus, Lluís Miquel Pérez, dijo que la detención de ayer quizá haya evitado alguna acción terrorista durante la campaña estival que está a punto de comenzar en la Costa Dorada. De hecho, la policía está convencida de que la organización estaba preparando nuevas acciones con el único fin de conseguir dinero, dada la precaria situación económica que atravesaba. En las últimas acciones de los GRAPO figura la extorsión al empresario aragonés Francisco Colell y el asalto frustrado a una entidad bancaria de Castellón, aunque no lograron su objetivo.

La operación contra los GRAPO estaba ayer en boca de todos los vecinos de Reus, y en especial de los de la zona donde fue detenida la cúpula de la organización. "Al menos he visto salir seis cajas", explicó ayer uno de los vecinos de la escalera. Entre estos fardos hay tres ordenadores portátiles, cuyo contenido está analizando la policía.

"Eran educadísimos"

"Había muchos más de paisano que uniformados. Solamente me dijeron que me volviera a dormir", relató otro vecino. Por la mañana, cuando ya sabían que el alboroto nocturno era por la detención de los GRAPO, los vecinos prefirieron mantener el anonimato. Según varios de ellos, Juan García salió detenido del bloque con la cara descubierta, mientras que las dos mujeres lo hicieron con la cara tapada con un jersey.

Ninguno de estos vecinos podía creerse que "el matrimonio formado por Paco y Helena" -con estos nombres se relacionaban los detenidos con su comunidad- perteneciera a uno de los grupos más buscados por la policía. Otro vecino explicaba que algún día se los había cruzado en el ascensor y que le habían dicho que procedían "del sur de España". De hecho, la suegra de los propietarios del piso franco, María Salseny, explicó que "el matrimonio" -en realidad eran tres- se comportaba de forma "educadísima y ejemplar" y aseguró que le habían explicado que trabajaban desde casa en el sector de la publicidad con sus ordenadores.

La investigación está bajo secreto de sumario y los tres detenidos viajaron ayer de madrugada a Madrid para ser sometidos a interrogatorio en la Audiencia Nacional.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 10 de junio de 2006