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Maragall asegura que Mas le pidió que se retirara a cambio del 'sí' al Estatuto

Unas 400 personalidades firman un manifiesto a favor del texto estatutario

Convergència i Unió (CiU) negó ayer rotundamente las declaraciones que el presidente de la Generalitat, Pasqual Maragall, hizo el pasado martes a la cadena de televisión BTV en las que acusaba a los nacionalistas de haberse sumado al pacto del Estatuto a cambio de que no se presentara como candidato socialista a las próximas elecciones autonómicas. Por otra parte, cerca de 400 intelectuales y empresarios firmaron un manifiesto por el a la reforma estatutaria.

El presidente de la Generalitat, Pasqual Maragall, alabó el pasado martes la "actitud meritoria" de CiU en el proceso estatutario. Pero a continuación culpó a los nacionalistas de haberse sumado al pacto del Estatuto del pasado 30 de septiembre con la condición de que el jefe del Ejecutivo no se volviera a presentar a las próximas elecciones autonómicas.

La reacción en tromba de la federación nacionalista no se hizo esperar. Su líder, Artur Mas, no sólo negó rotundamente la acusación, sino que calificó las palabras de Maragall de "provocación falsa y gratuita" y rebotó el asunto de la sucesión del presidente hacia las filas del Partit dels Socialistes (PSC): "Son los suyos quienes no le quieren". En opinión de Mas, los temblores que han zarandeado al Ejecutivo con el no de Esquerra Republicana (ERC) al Estatuto y su posterior destitución del Gabinete han puesto en tela de juicio la autoridad de Maragall, quien ha reaccionado "buscando enemigos fuera".

El portavoz parlamentario de CiU, Felip Puig, también quiso devolver la pelota a Maragall y atribuyó sus declaraciones a un "acto desesperado de supervivencia política". En opinión de Puig, la carrera política de Maragall ya ha tocado a su fin y le retó a decir lo mismo que dijo en la televisión "mirando a los ojos" a Mas.

Sí creyó al presidente el portavoz de ERC, Joan Ridao, quien no sólo dijo ver a Maragall como "víctima" del pacto sobre el Estatuto entre Mas y el jefe del Ejecutivo central, José Luis Rodríguez Zapatero. El segundo sacrificio, a juicio de Ridao, fue la alianza tripartita de izquierdas, que se desmoronó tras la expulsión de los republicanos del Gobierno. El dirigente republicano no dejó títere con cabeza y cargó tanto contra Mas como contra el propio Maragall. Al líder de CiU le acusó de ser el "tonto útil" del PSOE por haber permitido que prosperara la propuesta de financiación que en su día propugnó el presidente de Andalucía, Manuel Chaves, y al presidente de la Generalitat le reprochó haber sido "cómplice por inhibición" de los recortes que sufrió el Estatuto en su trámite en las Cortes españolas. Ridao confesó ver con dificultad una futura reedición del tripartito ya que, a su juicio, se está preparando el camino hacia la sociovergencia.

Por otro lado, la plataforma cívica Estatut, jo sí -que reúne a cerca de 400 personalidades del mundo artístico y empresarial- firmó un manifiesto a favor del texto estatutario, del que destacaron el avance "sustancial" que supone en materia de competencias y financiación. El manifiesto de la asociación, que se disolverá una vez celebrado el referéndum, fue leído ayer por la empresaria Helena Guardans junto a los impulsores de la plataforma: la directora del Liceo, Rosa Cullell; el historiador Agustí Colomines; el empresario Enric Canals y el catedrático de Ciencias Políticas Miquel Caminal.

La plataforma organizará actos para promover el voto afirmativo al Estatuto por toda Cataluña y no descarta compartir alguno de ellos con las formaciones políticas que apoyan el .

El Consejo General de las Cámaras de Comercio de Cataluña consideró ayer que el nuevo Estatuto de Autonomía mejorará las perspectivas económicas de las empresas catalanas "dentro del marco de la economía española". También destacó la mayor autonomía tributaria que el texto permite, así como unos mecanismos de solidaridad más "equitativos".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 25 de mayo de 2006