Cartas al director
Opinión de un lector sobre una información publicada por el diario o un hecho noticioso. Dirigidas al director del diario y seleccionadas y editadas por el equipo de opinión

Bolivia

Finalmente, Evo Morales resolvió el tema de los hidrocarburos. Sabían todos que esta decisión, tarde o temprano, habría de tomarla: era parte de su plataforma política. Si Morales llegó a la presidencia no fue por su carisma político ni sus dotes de estadista, sino porque convenció a los bolivianos de que recuperaría para ellos los recursos de la nación. Y está dando sus primeros pasos.

Causa gracia ver a los países que durante decenas de años han estado esquilmando los recursos bolivianos y, en consecuencia, sumergiendo en la más absoluta pobreza a sus habitantes hoy se rasguen las vestiduras y anden de conciliábulos entre ellos y, lo que es peor, que critiquen semejante actitud.

La pregunta es: ¿no compete enteramente a la soberanía de una nación la decisión acerca de la forma de utilizar sus recursos nacionales? Cuando Argentina, por ejemplo, decidió declarar el default, para culminar 100 años de pésimos Gobiernos, ¿le preguntó a los países afectados su opinión? Si Repsol hubiera decidido salir de Bolivia porque su negocio ya no fuera rentable, ¿le hubiera importado el coste social que hubiera derivado de esa decisión?

Cuando un tema da mucho que hablar, lee todo lo que haya que decir.
Suscríbete aquí

Cuando Brasil determina medidas arancelarias para proteger su industria local, afectando al resto de las economías regionales, ¿convoca una reunión de presidentes para ver qué les parece? Cuando Estados Unidos sube o baja las tasas internacionales para el costo del dinero para mantener a resguardo su economía, ¿consulta a los países del Tercer Mundo si esa medida puede afectarlos?

Habría muchos ejemplos más, en los cuales queda demostrado que cuando una nación tiene que salvar su pellejo, poco le importan las consecuencias que puertas afuera se puedan desencadenar.

No sé si esta decisión de Morales será buena o mala para el futuro de Bolivia, pero de lo que sí estoy seguro es de que no puede ponerse en tela de juicio el derecho que tiene a tomarla.

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS