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El PSOE teme que el referéndum sea un juicio a los partidos

La tarea y el afán del PSOE hasta el próximo 18 de junio se dirigirá a convencer a los ciudadanos de Cataluña para que "juzguen" el Estatuto que se va a someter a votación y no tomen esa jornada como si de unas elecciones se tratara. Este propósito que expresa la dirección socialista va en paralelo a la preocupación de que, lejos de juzgarse la norma suprema que regulará la vida de esa comunidad histórica, se aprovechen las urnas para castigar o premiar a los partidos.

No hay unanimidad en el seno de la dirección socialista sobre si Pasqual Maragall ha obrado correctamente con la expulsión de ERC del Gobierno autónomo y, en paralelo, con el anuncio de elecciones anticipadas. Las fuentes consultadas reconocen que una parte de la dirección del PSOE apoya a Maragall por "actuar de la única forma posible", mientras que otro sector lo considera "un error", por cuanto que desalojar a los republicanos supone arriesgarse a que éstos se comporten con abierta agresividad contra el nuevo Estatuto, contra el PSC y contra la operación del presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, de unir en la misma causa a los socialistas y a CiU.

Otros creen, sin embargo, que la permanencia de los republicanos en el Gobierno de Maragall, propugnando el no al Estatuto, en tanto que los consejeros del PSC e ICV defienden el sí, aumentaría aún más la imagen de caos de ese Gabinete. Todos reconocen, en todo caso, que las dificultades para que se vote el Estatuto y no en clave de elecciones son enormes.

Movilizar el voto

En todo caso, del PSOE sólo se escuchará una defensa cerrada de la actuación de sus compañeros del PSC, de Maragall y, sobre todo, del Estatuto. En plena sintonía con el PSC, la dirección nacional se dispone a movilizar el voto del "PSOE catalán", un sector que acude en gran medida a las urnas en unas elecciones generales pero que suele abstenerse en las autonómicas.

Para esta tarea se cuenta con Zapatero, cuyo grado de apoyo en Cataluña supera al de cualquier político de esa comunidad, como reflejan todos los estudios de opinión. Zapatero comentó ayer en Viena las posibles consecuencias de la expulsión de ERC del Gobierno de Maragall. "He expresado en más de una ocasión que el Gobierno tiene la confianza de contar con una mayoría parlamentaria, suficiente, cómoda, para llevar adelante su programa electoral. Así ha sido y así continuará siendo", dijo en conferencia de prensa.

Zapatero aprovechó para agradecer a ERC sus apoyos en el Congreso. "Quiero reiterar mi agradecimiento por haberme otorgado la investidura, y por haber mantenido una política de respaldo y de apoyo a la acción de gobierno en el Parlamento", declaró.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 13 de mayo de 2006