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Reportaje:

Poner en valor la piedra

La fusión de 63 empresas en Grupo Levantina forma el líder mundial en mármol y granito

Un total de 63 empresas vinculadas a la piedra natural, en su mayoría asentadas en Novelda (Alicante) y en Porriño (Pontevedra), formalizaron el viernes pasado su integración en Grupo Levantina, una compañía especializada en la extracción, tratamiento, distribución y comercialización de mármol y granito; valorada en 540 millones de euros y constituida en el líder mundial del sector, al aceptar una operación diseñada por dos fondos de inversión, el español Impala y el británico Charterhouse.

No se prevén despidos: los 2.000 empleados del nuevo grupo en España y en torno a otros 300 en el extranjero "son complementarios"

La facturación estimada del grupo, cuando las 63 sociedades implicadas no consolidaban sus resultados, fue de unos 330 millones de euros

Antonio Esteve, un empresario alicantino dedicado a la transformación de piedra natural, fundó Levantina de Mármoles en 1964. Sus hijos incorporaron a la sociedad en 1972 a las familias Martínez Pérez y Botí, dedicadas al transporte de bloques de piedra. Las mismas familias formaron sociedad con José María Máñez y compraron nuevas canteras y fábricas. En 1986 constituyeron la sociedad Modulgranito, en Porriño, una de las principales zonas de producción de granito de España. En 1989 construyeron una nueva fábrica en Galicia, Graninter, con dos socios locales, Marcelino Martínez y José Luis de la Hoz. El mismo año, las familias Esteve y Máñez constituyeron en Novelda dos nuevas empresas dedicadas al mármol y la transformación de granito importado. En sociedad con De la Hoz compraron una fábrica para la transformación de granito en Badajoz.

Cuatro décadas después de la fundación de Levantina de Mármoles, un total de 63 empresas agrupadas en tres grandes grupos y al menos cinco bloques menores cruzaban participaciones y parentescos, compartían esfuerzos en algunas operaciones, competían en otras y habían desarrollado hasta cinco redes comerciales internacionales paralelas.

Primer contacto

Algún accionista minoritario quiso vender su participación y se puso en contacto con un fondo de inversión. Enrique Martín, miembro del equipo de asesores de Impala, explica que desestimaron el asunto porque el fondo tiene como norma tomar opciones mayoritarias, pero establecieron un primer contacto con una tupida red empresarial que "no consolidaba, duplicaba equipos de gestión y auditoría" pero ofrecía grandes posibilidades.

La inversión cobró cuerpo "hace año y medio", apunta Martín, "cuando fue un accionista mayoritario" el que estaba interesado en vender. El socio de Impala asegura que "el origen de la operación y el cierre no se parecen en nada", que el asunto se fue complicando sobre la marcha ante el interés de otros muchos accionistas por sumarse al proyecto, pero califica como "un éxito" el resultado final: Grupo Levantina, controlado en un 70% por Impala y Charterhouse y presidido por Jesús Esteve como referente del 30% del capital que mantienen las familias fundadoras.

Durante un largo año y medio se han negociado compras y ventas entre parientes bien y mal avenidos, se ha diseñado una estrategia y, hace apenas dos meses, se fichó a un ejecutivo para "poner en valor" el nuevo grupo. Cipriano Gómez, ingeniero de minas y ejecutivo con experiencia internacional en grandes empresas de materiales de construcción, se estrenó en Valencia como consejero delegado de Grupo Levantina en una comparecencia pública donde defendió los activos de la sociedad. En primer lugar, 72 canteras propias, 42 de ellas de mármol, todas en España, incluida la Cantera del Coto, en la localidad alicantina de Pinoso, "la mayor reserva mundial de mármol crema de marfil". Las treinta restantes, de granito, se ubican en España, Portugal, Brasil, Venezuela, India, Angola y Zimbabue. En segundo lugar, una quincena de fábricas de tratamiento de mármol y granito en España y una de granito en Brasil. Finalmente, 31 almacenes de distribución en España, Portugal, Estados Unidos, Polonia, Alemania y Brasil.

Más aún. "Ninguna de las empresas que hoy constituyen Grupo Levantina tiene números rojos", asegura Gómez. Además, en los últimos años, acometieron inversiones notables para adaptar su maquinaria e instalaciones. El consejero delegado anticipa dos inversiones inmediatas. Grupo Levantina dedicará 15 millones de euros a implantar un tratamiento porcelánico del mármol en sus fábricas de Novelda para facilitar la manipulación de un material quebradizo por naturaleza. Y otros 25 millones para lanzar una marca, Naturamia, y mejorar la notable red de distribución de la sociedad.

La facturación estimada de Grupo Levantina en 2005, cuando las 63 sociedades implicadas no consolidaban sus resultados, fue de unos 330 millones de euros. Y el resultado de explotación fue superior a 70 millones de euros. El objetivo es "crecer a razón de dos dígitos anuales en los próximos tres o cuatro años", según Gómez.

Estados Unidos, el Reino Unido, China y Brasil son los principales mercados a explorar. "A finales de marzo, hemos vendido en China tanto como en todo el ejercicio 2005", desliza el consejero delegado. Las ventas del grupo se concentran en un 55% en España. En breve, Grupo Levantina aspira a facturar un 70% en el exterior.

Integración horizontal

No se prevén despidos. Los 2.000 empleados del nuevo grupo en España y en torno a otros 300 en el extranjero "son complementarios, avanzaremos hacia una integración horizontal", apunta Gómez.

El Museo de Shanghai está vestido de granito gallego. El suelo de la terminal T-4 de Barajas también procede de las canteras del grupo. Y los padres de la operación están convencidos del éxito del proyecto mientras miran con el rabillo del ojo la espectacular evolución del Grupo Cosentino, con sede en Almería.

La vocación de los dos fondos implicados en la operación es rentabilizar la inversión en un plazo entre cuatro o seis años. Las opciones son tres, "vender a un industrial, vender a otro fondo de capital riesgo o salir a Bolsa", explica Enrique Martín. Y las tres están abiertas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 7 de mayo de 2006