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Españolas en Pekín

Las empresas españolas perdieron el tren de la primera oleada de inversiones en China durante los años noventa. Inversiones que ahora están dando sus frutos. Europa, y más particularmente el Reino Unido, se ha convertido en el nuevo foco de la inversión extranjera española, así como, en menor medida, Estados Unidos. Pero la gigantesca China continua siendo un territorio en el que España cuenta por muy poco.

Solo 57 de las 1.357 empresas de capital 100% extranjero operativas en China son españolas (561 son británicas y 191 francesas) o 407 de las 6.484 en fase de constitución. La presencia española es también muy reducida en la vertiente exportadora. España vendió a China (incluyendo Hong Kong y Macao) bienes y servicios por valor de 1.499 millones de euros en 2005 y compró a China por valor de 11.640 millones.

China: nuevos retos para el Siglo XXI

Analistas Financieros Internacionales

Caja de Ahorros del Mediterráneo

ISBN 84-89378-49-5

Este excelente y muy atractivo libro, repleto de tablas, llega en un momento en que algunos intereses "nacionalistas" en China comienzan a preocuparse por la dimensión y el impacto de la inversión extranjera que tan asiduamente ha cortejado el país hasta la fecha. Sin embargo, es poco probable que China frene las entradas de inversión extranjera. El libro se divide en dos partes: un agudo análisis de la economía china, incluyendo el régimen cambiario y el sistema financiero, y una guía de negocios en China (estrategias de acceso, oportunidades de negocio, instrumentos de apoyo de la Administración española y relaciones económicas bilaterales). También hay un muy útil anexo con direcciones de interés y una lista de ferias en el país.

Los autores, acertadamente, conceden la importancia debida a la política cambiaria china. China es ahora el principal tenedor de reservas en el mundo, después de haber superado a Japón recientemente. Igualmente significativos son los problemas del sistema bancario chino, que los autores bautizan con acierto el "talón de Aquiles" de su economía. Nótese que España no podría haber alcanzado su formidable éxito económico sin su muy saneado y eficiente sistema bancario. La evolución de la morosidad crediticia en los principales bancos públicos chinos es muy preocupante.

Los autores identifican una serie de sectores de especial interés para España (componentes de automoción, infraestructuras, medio ambiente y sector turístico). Aunque las disparidades entre las provincias costeras y las del interior son abismales, en torno a 100 millones de personas cuentan con el suficiente poder adquisitivo como para adquirir productos foráneos y las necesidades de desarrollo son también incalculables. Por ejemplo, China es extremadamente dependiente del carbón, poco eficiente como fuente de energía y muy contaminante. Hay muchas oportunidades para las empresas españolas de energía eólica, líderes en el mundo.

Hay, sin embargo, un lado oscuro en el boom económico chino: una corrupción que se extiende, el abuso de los derechos humanos y una élite que se basa en el boom para mantenerse en el poder. Los potenciales inversores que tengan interés en estos temas deberían leer el interesante artículo de Minxin Pei en el último número de la edición española de la prestigiosa revista americana Foreign Policy.

William Chislett es escritor y colaborador del Real Instituto Elcano.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0008, 08 de abril de 2006.