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Asesinado en Irlanda el topo británico que espió durante 20 años al Sinn Fein

El IRA niega su implicación en un crimen que amenaza el retorno de la autonomía en el Ulster

Denis Donaldson, uno de los hombres de confianza de Gerry Adams hasta que en diciembre pasado fue destapado como un topo del espionaje británico en el Sinn Fein, fue hallado muerto de un tiro cerca de la casa en que estaba refugiado en Glenties, en el condado de Donegal, una remota zona de la República de Irlanda. Aunque no está oficialmente establecido si se trató de un suicidio o un asesinato, el primer ministro irlandés, Bertie Ahern, condenó lo que definió como "brutal asesinato". El IRA se apresuró a negar cualquier participación en la muerte.

La muerte de Donaldson puede echar por tierra los planes de Londres y Dublín de impulsar el jueves próximo el restablecimiento parcial de la autonomía en Irlanda del Norte. Su cuerpo sin vida fue encontrado poco antes de las cinco de la tarde de ayer, las seis en la España peninsular. Aunque el IRA y el Sinn Fein se apresuraron a negar cualquier participación de los republicanos en la muerte del topo que les estuvo espiando durante 20 años, su aparente asesinato amenaza con empantanar una vez más el proceso de paz.

El ministro irlandés de Justicia, Michael McDowell, confirmó luego que la policía "trabaja con la hipótesis de un homicidio, no un suicidio", y explicó que Donaldson tenía la mano derecha prácticamente desgajada.

El IRA se apresuró a hacer público un comunicado en el que desmentía haber tenido "ninguna participación de ningún tipo" en la muerte de su antiguo dirigente, que vivía refugiado en Irlanda tras confesar que en realidad era un espía. También el líder del brazo político republicano, Gerry Adams, desmintió cualquier participación en la muerte del que llegó a ser uno de sus hombres de confianza.

Donaldson, que era en ese momento el funcionario de más alto rango del Sinn Fein en las oficinas de la Asamblea de Stormont, el parlamento autónomo del Ulster, fue detenido en octubre de 2002, cuando una espectacular redada de la policía de Irlanda del Norte -controlada por Londres- puso al descubierto una supuesta red de espionaje de los republicanos en las oficinas del Gobierno británico en Stormont y las de varias formaciones políticas. Las acusaciones de espionaje contra el Sinn Fein acabaron de desestabilizar el ya entonces frágil escenario político del proceso de paz y a las pocas semanas el primer ministro británico, Tony Blair, suspendió la autonomía del Ulster por cuarta vez desde la firma de los Acuerdos de Paz del Viernes Santo de 1998.

Vuelco espectacular

El caso dio un vuelco espectacular tres años después, cuando la policía dejó en libertad a Donaldson y retiró las acusaciones de espionaje sin dar explicaciones. Unos días después, Denis Donaldson desapareció de Belfast y reapareció al poco en un hotel de Dublín para leer una declaración ante la televisión irlandesa, en la que confesó que era un espía de los británicos desde hacía 20 años y que éstos le captaron cuando atravesaba un momento "especialmente vulnerable" de su vida.

Desde entonces, Donaldson, de 55 años, vivía refugiado en un remoto pueblo de Irlanda y sumido en una profunda depresión tras haber tenido que confesar su traición a los republicanos. En sus buenos tiempos, había presumido de su amistad con Bobby Sands, el hombre que se convirtió en mártir republicano al llevar hasta la muerte la histórica huelga de hambre en la prisión de Maze en 1981, para exigir que los presos del IRA fueran considerados prisioneros políticos. Coincidió con el en la cárcel en 1974, purgando su pertenencia al IRA.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 5 de abril de 2006