Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Un millar de viviendas serán inspeccionadas antes de que empiecen las obras del tren en Terrassa

Que hay un antes y un después de la crisis del Carmel, que obligó a derribar varios edificios y a desalojar a más de 1.000 personas, queda claro si se echa un vistazo a los nuevos proyectos de la Administración pública. El secretario de Movilidad, Manel Nadal, anunció ayer que peritos judiciales de una empresa externa a la adjudicataria irán, puerta por puerta, a inspeccionar todos y cada uno de los inmuebles afectados por el nuevo trazado de la prolongación de los Ferrocarrils de la Generalitat de Catalunya en Terrassa. Lo que se va a construir bajo tierra son cuatro kilómetros y 500 metros de una vía de tren, que unirá la actual estación de la Rambla de Terrassa con otras tres, aún por construir: una junto a la Universidad Politécnica, en el parque de Vallparadís; un intercambiador en la estación Norte de Renfe, y una tercera en el barrio de Can Roca. Las viviendas afectadas son un millar.

Si se ha optado por realizar una inspección casa por casa, antes de que empiecen las obras el próximo otoño, es, indicó Nadal: "Porque si algún día hay algún problema sabremos si es imputable a las obras o no porque tendremos el estudio". De esta forma, la Generalitat tendrá una especie de "radiografía de las casas". Cada propietario recibirá una copia del informe que realicen los peritos.

Tampoco se empleará el mismo sistema de perforación que en el Carmel. Se utilizará la tuneladora, aunque la decisión, explica Política Territorial, se tomó antes del socavón del barrio barcelonés. Con ello se gana en seguridad, ya que a medida que se va perforando, señala el departamento que dirige Manel Nadal, se va colocando hormigón que sostiene el terreno. Para combatir cualquier recelo de los vecinos ante lo que se va a mover bajo tierra, la Generalitat ha instalado un punto de información y ha constituido una comisión de seguimiento, junto el Ayuntamiento y asociaciones ciudadanas, que evaluará el desarrollo de los trabajos.

La previsión es que el tren empiece a circular a finales del año 2009 y que lo utilicen unos 32.000 viajeros, el doble de los que lo hacen ahora.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 24 de marzo de 2006