Un estudio de Sanidad revela cientos de casos de discriminación a seropositivos

Las trabas y rechazos se registran en los ámbitos sanitario, laboral, educativo y financiero

Que se le pregunte en una entrevista de trabajo si tiene el VIH. Que el dentista le mande al hospital al saber que es seropositivo. Que se le niegue un crédito hipotecario por no poder suscribir un seguro de vida. Que no pueda acceder a balnearios por padecer "enfermedad infecto-contagiosa". Éstos son algunos de los 596 casos de discriminación a los que se han enfrentado los infectados con el virus del sida (entre 125.000 y 150.000) que viven en España, según el primer informe sobre discriminación, presentado ayer por el Ministerio de Sanidad.

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La discriminación, hallada por el estudio en todos los ámbitos de la vida, "viola la dignidad de las personas con VIH y nos empobrece a todos", dijo ayer, en la presentación del informe, la ministra de Sanidad, Elena Salgado. Recordó que en la última encuesta sobre hábitos sexuales uno de cada tres entrevistados afirmó que no trabajaría o estudiaría con una persona con VIH.

El estudio Discriminación y VIH/SIDA, realizado por la Fundación para la Investigación y Prevención del Sida en España (FIPSE) que recoge casos de los últimos cinco años, en la que participa Sanidad y siete grandes laboratorios que comercializan fármacos antisida

revisa la legislación, los reglamentos y procedimientos internos de organismos públicos y privados (para lo que se remitieron 2.319 cuestionarios) y también la vida cotidiana, a través de informadores que conocen muy bien el día a día y los testimonios directos de ciudadanos.

Ha sido elaborado por la Universidad Carlos III y la Cruz Roja.

El estudio revela que no existe discriminación en la legislación, pero sí en reglamentos o protocolos internos de organizaciones o instituciones de diferentes ámbitos, desde el sanitario al laboral. Las mujeres sufren más discriminación, según se desprende de las casi 600 casos que recoge el estudio.

- Sanidad. Un dentista le dice a un paciente en un centro de salud: "¿Eres VIH? Pues vete al hospital, que allí tienen más medios si tienes hemorragia". "Me tiró la tarjeta sanitaria empujándola con un papel", dice el paciente. Es uno de los testimonios del informe, que señala que se deriva a otro profesional a los enfermos por motivos no justificados, se les aísla sin razón, se realiza la prueba sin consentimiento informado o se escribe VIH+ en los volantes en que se les envía al especialista cuando no es necesario.

- Trabajo. "Al trabajador le solicitan realizar revisión médica y análisis en la empresa. Se lo realiza y es VIH+. Es despedido", reza otro testimonio. El informe halla despidos o cambios en las condiciones de empleo en trabajos de muy diversa índole. Hay empresas que preguntan en formularios o durante las entrevistas de trabajo de personal si el candidato es seropositivo.

- Educación. Según el informe al menos tres consulados españoles (México, Colombia y Perú) solicitan a los aspirantes a un visado de estudiante

un certificado médico de que no padece enfermedad infecto-contagiosa y, en concreto, que no se padece infección por VIH. Desde el Ministerio de Asuntos Exteriores se niega, "sólo se pide un certificado ordinario para saber si hay enfermedades como tifus o cólera, para ponerles en cuarentena", señaló un portavoz. Éste periódico telefoneó ayer al consulado de España en México para indagar qué tipo de certificado se solicitaba para un viaje de estudios. Le respondieron que se necesitaba un certificado médico ordinario y que el comunicante no precisaba realizarse las pruebas del sida, informa Andrés Aguayo.

- Seguros y créditos. "Una médica del hospital fue a pedir una hipoteca, después de negociar las condiciones, se entera de que es necesario hacerse las pruebas. Cuando pregunta que qué pasaría si diera positivo, el banco dice que las condiciones habladas no son válidas". Este es otro de los testimonios recogidos. Los seropositivos no tienen acceso a los seguros, según el informe, y por tanto, tampoco a créditos hipotecarios, que exigen un seguro de vida.

- "Infecto-contagiosa". Se aplica erróneamente el criterio de "enfermedad infecto-contagiosa" al VIH/sida para restringir el acceso a balnearios, piscinas, residencias o pisos tutelados, cuando no hay riesgo de transmisión a personas.

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