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Reportaje:

Japón, sucursal del Prado

El museo envía 81 cuadros a Tokio y Osaka y organiza muestras en China y Latinoamérica

El Museo del Prado plantea una apertura internacional con la exposición de sus colecciones en Japón, China y Latinoamérica, que coincide con la inauguración de la ampliación del proyecto del arquitecto Rafael Moneo, en el primer trimestre de 2007. Japón recibirá el mayor número de cuadros, 158 en tres exposiciones, para un público que representa el 10% de los visitantes extranjeros, y los proyectos siguientes se centran en China, con motivo del Año de España en 2007, y en Latinoamérica, tras la experiencia de México. El calendario seguirá en 2008, con el bicentenario de la Guerra de Independencia. En el interior se ha puesto en marcha el Prado Itinerante, con una versión de la exposición sobre el retrato español que recorre Galicia, y se ha firmado un convenio con el Reina Sofía para compartir Picasso y los 25 años de la llegada del Guernica.

Un convenio entre el Prado y el Museo Nacional de Arte Occidental, de Tokio, con el patrocinio del grupo de comunicación Yomiuri Shimbum, provocó en 2002 la exposición Obras maestras del Museo del Prado, que fue visitada por medio millón de personas. La colaboración se ha renovado con otra exposición similar, De Tiziano a Goya. Obras maestras del Museo del Prado, con 81 cuadros, que se inaugura el próximo día 24 en el Museo de Tokio, para viajar después, a partir del 15 de julio, al Museo Municipal de Osaka.

"Estamos en un momento de cierta apertura internacional, en una movilidad que comparten los grandes museos con sus colecciones. Es una práctica habitual, aunque no viajan los conjuntos más importantes. Lo principal es que se hace con enorme rigor, garantizando la seguridad y conservación de las obras", declara el director del Prado, Miguel Zugaza. "Es una forma de dar a conocer el museo a un público diferente, sin menoscabar la presentación de las colecciones. En el caso de Japón, la experiencia y el éxito de la estancia anterior nos dio mucha confianza y por eso se ha hecho un nuevo convenio". Añade que se proyectan otras muestras en China, con motivo del Año de España 2007, "que acompaña el interés del Gobierno por la presencia española en Asia", y en Latinoamérica.

La exposición que ha preparado Juan J. Luna, jefe del departamento de conservación de pintura del siglo XVIII, se centra en la historia del Prado, con las colecciones reales y los fondos del Museo de la Trinidad, donaciones, legados y compras. Luna ha reunido un conjunto entre las obras de la colección, los depósitos fuera del museo (el llamado Prado disperso) y compras recientes para ofrecer "cantidad, calidad y variedad". "He preparado una exposición con piezas importantes y bellas, que responden a un espíritu enciclopédico y cercanas a la sensibilidad estética japonesa. Son cuadros que reflejan el amor a los niños, la elegancia de los retratos, la belleza de los paisajes, la fascinación de la naturaleza muerta, aunque también se incluyen temas religiosos e históricos, para ofrecer un combinado de lo que es el Prado", declara.

El montaje de la exposición combina la cronología con las escuelas de pintura en cuatro capítulos. Comienza con la pintura española, con obras de El Greco, Ribera, Velázquez, Zurbarán, Pereda, Murillo y Valdés Leal, entre otros, para seguir por la escuela italiana, con Tiziano, Carraci, Cavallino, Reni, Giordano; las escuelas flamenca, holandesa y francesa, con Rubens, Van Dyck, Jordaens, Teniers, Brueghel, Lorrain y Poussin, y terminar con el siglo XVIII, con Houasse, Tiépolo, Mengs, Meléndez, Bayeu, Maella y Goya.

"Goya fascina a los japoneses", señala Luna. "Los artistas preferidos son El Greco, Velázquez y Goya. Japón ama el arte occidental y tiene pocas colecciones públicas donde se pueda ver a los artistas occidentales. Francia, con el Louvre, es el país que exporta más este tipo de exposiciones". En la muestra figuran cuatro cuadros de El Greco (Caballero joven y Cristo abrazado a la cruz, entre ellos), cinco de Velázquez (El bufón Don Diego de Acedo, Vista del jardín de la Villa Medici, Felipe IV) y siete de Goya, como Tobías y el ángel, Carlos IV, Vuelo de brujas y La duquesa de Abrantes.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 18 de marzo de 2006