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Los parquímetros, objeto de polémica

La familia Casares obtuvo contratos públicos en Galicia por 19 millones

Una de las empresas trabajó en obras públicas, el área de la que el ex diputado era portavoz

Santiago de Compostela

Las empresas de la familia de Juan Manuel Casares, ex portavoz adjunto del PP en el Parlamento gallego, fueron adjudicatarias entre 2000 y 2005 de contratos de la Administración autonómica por un valor total de más de 19 millones de euros. Una de las empresas del grupo, Ingenierías Medioambientales y de Recuperación, SA, fundada en 1999, realizó estudios técnicos para obras públicas de la Xunta, el área de la que Casares actuaba como portavoz del PP en la Cámara autonómica.

El ex diputado gallego, que figura como apoderado en una de las adjudicatarias de parquímetros en Madrid, Hixiene, SL, reconoció, en declaraciones a la cadena SER, su amistad con el concejal Pedro Calvo, que data de la época en que ambos eran dirigentes de Nuevas Generaciones del PP en Galicia.

En conversación con EL PAÍS, Casares defendió la "honorabilidad" de la adjudicación, así como de los contratos que la Xunta otorgó a ésa y otras sociedades de su familia mientras él ocupaba un escaño en el Parlamento gallego. "Ni yo soy una persona anónima ni nunca lo han sido las actividades empresariales de mi familia", adujo.

El padre de Casares se inició en el negocio de la limpieza de edificios e instalaciones industriales en 1971, cuando fundó la empresa Limpiezas Faro, muy conocida en el área de Vigo, donde está radicada.

A esa sociedad se añadió en 1991 la firma Hixiene, SL, que, hasta su participación en el contrato para los parquímetros de Madrid, también se centraba en el sector de la limpieza, su objeto social declarado. Casares, diputado gallego desde 1993, fue excluido de las listas del PP en las elecciones autonómicas del pasado junio y, desde hace dos meses, figura como apoderado de ambas sociedades.

Mientras Juan Manuel Casares se dedicaba a la política, su hermano Miguel Ángel se hizo cargo de la administración del grupo empresarial y en 1999 amplió el campo de negocio a otro sector. El hermano del entonces diputado autonómico fundó la empresa Ingenierías Medioambientales y de Recuperación, SA, que se estableció en Santiago de Compostela y cuya actividad declarada es la elaboración de proyectos industriales y de obra civil.

Encargos de la Xunta

Entre 2000 y 2004, esta sociedad recibió diversos encargos de la Xunta para realizar estudios técnicos por un monto total de casi 450.000 euros. En 2000, la Empresa Pública de Obras y Servicios Hidráulicos le contrató una asistencia técnica para la "realización de un inventario, clasificación y estudio de alternativas para el tratamiento y eliminación de los lodos producidos en las estaciones públicas de aguas residuales" con un presupuesto de más de 25 millones de las pesetas de entonces.

En los dos años siguientes, la misma empresa pública le adjudicó la elaboración de cuatro proyectos de mejora del suministro de aguas en varias localidades gallegas.

La Consejería de Política Territorial y Obras Públicas también contrató en 2003 a la empresa de Miguel Ángel Casares, mediante otra asistencia técnica, para redactar el proyecto de remodelación de una carretera, con un presupuesto de 120.957 euros. En ese momento, Juan Manuel Casares era el portavoz adjunto del PP en el Parlamento gallego y el encargado de defender las posiciones de su grupo en los temas de infraestructuras y obras públicas.

En el sector de la limpieza, las relaciones económicas de las empresas de la familia de Casares con las administraciones públicas son, según el ex diputado, muy anteriores a su ingreso en la política. Entre 2001 y 2004, las firmas Limpiezas Faro e Hixiene, SL recibieron contratos de organismos dependientes de la Xunta por valor de 14 millones de euros para limpiar distintos edificios administrativos y dos complejos hospitalarios públicos en Vigo.

La carrera política de Juan Manuel Casares ha sido tan meteórica que a sus 40 años ya ha pasado a engrosar la nómina de los retirados forzosos. Las luchas intestinas del PP gallego le dejaron fuera de las listas a las elecciones autonómicas del pasado junio, a pesar de que en la legislatura anterior había sido el portavoz adjunto del grupo parlamentario popular. Casares fue arrastrado por el declive de su protector político, Xosé Cuiña, antiguo número dos de Manuel Fraga en el PP gallego.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 10 de marzo de 2006