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Greenspan se despide con una subida de los tipos de interés al 4,50% en EE UU

El precio del dinero, que se incrementa 0,25 puntos, supera en 2,25 al de la zona euro

Alan Greenspan soltó ayer las riendas de la Reserva Federal estadounidense (Fed) subiendo tipos, como hizo hace 18 años y medio cuando se puso al frente del banco central más poderoso del mundo. El precio del dinero se sitúa así en Estados Unidos en el 4,50%, después de 14 alzas consecutivas de un cuarto en 19 meses, y se aleja de la zona euro, donde los tipos de interés permanecen en el 2,25%. El gurú deja el trabajo prácticamente hecho a su sucesor, Ben Bernanke, que ayer recibió el aprobado del Senado y que ahora deberá ganarse la confianza de Wall Street.

Greenspan llegó puntual a su última reunión al frente del comité de política monetaria de la Fed, vestido con traje oscuro, camisa blanca, corbata roja y con su cartera de cuero en el brazo izquierdo. Con la jubilación del oráculo a sus 79 años, se cierra un capítulo destacado en la historia de la Fed. Han sido casi dos décadas durante las que Wall Street no ha perdido ni un solo gesto del gurú. En paralelo, el Senado abría un nuevo capítulo designando a Bernanke como nuevo presidente de la Fed por cuatro años.

Durante el mandato de Alan Greenspan, la economía de EE UU sufrió dos periodos de recesión y la que está considerada como la mayor etapa de expansión de su historia. El gurú tomó el relevó de Paul Volcker en agosto de 1987 en medio de una crisis bursátil que logró evitar y que por el manejo de la misma logró ganarse la confianza y el respeto de Wall Street. Su principal preocupación al frente de la Fed fue contener la combatir la inflación y el paro, a la vez que introdujo mayor transparencia a la política de la Fed.

Exuberancia inversora

A final de los 90 llegó el boom de la economía y la euforia por los valores tecnológicos, lo que le llevó a hablar de la exuberancia irracional entre los inversores. La recta final de su mandato se caracterizó por el estallido de la burbuja tecnológica, los escándalos corporativos, los atentados suicidas del 11-S y las intervenciones militares en Afganistán e Irak, que introdujeron a la economía en una nueva crisis. La salida se hizo a costa de su déficit fiscal y de su balanza exterior, las dos patatas calientes que deja a su sucesor junto a la efervescencia en el sector inmobiliario.

El legado de Greenspan también destaca por el bajo nivel de inflación, que en el caso de la subyacente -excluye energía y alimentos- se mueve en torno al 2,2%, nivel cómodo para su política monetaria. El banco central considera que la inflación no es una amenaza y afirma que está "contenida" a largo plazo.

Greenspan deja el camino relativamente despejado a su sucesor. El último comunicado de la Fed ya no recoge los términos acomodaticios (retirada de estímulos) ni mesurados (ritmo gradual de subidas) que sirven para aventurar nuevas alzas. Ahora Bernanke decidirá si es necesaria otra vuelta de tuerca para mantener los precios a raya.

La incógnita está en lo que hará Bernanke en la reunión del 28 de marzo, porque las subidas se hacen menos predecibles. La Fed empezó a retirar los estímulos al crecimiento a mediados de 2004, 19 meses durante los que ha subido tipos 14 veces consecutivas, a un ritmo de un cuarto de punto. El 13 de diciembre, el banco central puso sobre la mesa la posibilidad de una pausa, después de dos o tres subidas más.

Existe la posibilidad de que la Fed suba los tipos al 5%. Si la historia sirve de referente, el banco central suele pararse antes de llegar al tipo máximo. Lo normal sería que el académico arrancara su mandato subiendo tipos una vez más, hasta el 4,75%, para dejarlos ahí unos meses.

Un académico sin dotes políticas

La reputación de Ben Bernanke es indiscutible. Está considerado como el máximo experto en el ámbito de la política monetaria entre los de su generación. Es un académico fuera de serie, inteligente, íntegro, claro y transparente. Su talón de Aquiles está en las pocas dotes como político, cualidad clave para marcar el rumbo de la institución financiera más poderosa del mundo.

Bernanke nació en Augusta (Georgia) en 1953 y se formó por las universidades de Harvard y el Massachussetts Institute of Technology (MIT). Entre 1996 y 2002 presidió el departamento de economía de la Universidad de Princeton, donde desde 1985 ejerció como profesor.

Conoce también la cocina de la Fed, donde ocupó durante dos años y medio un asiento en el comité de política monetaria, antes de ponerse al frente del comité de asesores económicos de la Casa Blanca en julio de 2005.

La primera comparecencia pública de Bernanke como nuevo presidente de la Fed está prevista para el 15 de febrero, ante el comité de servicios financieros del Congreso, donde presentará el informe semestral sobre política monetaria. Pero habrá que esperar ocho semanas hasta ver al académico presidiendo su primera reunión del comité monetario.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 1 de febrero de 2006

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