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Reportaje:

El país de los 122.000 madrileños

Aguirre visita Rumania, de donde procede la segunda comunidad inmigrante de la región

La presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, aparcó ayer sus actividades oficiales en la región para meterse en harina diplomática. Con la excusa de que en Madrid viven unos 122.000 inmigrantes rumanos, la jefa del Ejecutivo regional tomó un avión, viajó a Bucarest, la capital de Rumania, y se dejó fotografiar junto al jefe de Estado, el presidente Traian Basescu, en el palacio de Cotroceni.

Era la gran cita de las dos jornadas maratonianas con las que la presidenta quiere "estrechar lazos culturales, económicos, sociales y humanos" con un país que a primeros del año que viene entrará a formar parte de la nueva Unión Europea. Eso convertirá automáticamente a todos los rumanos residentes en la región, la mitad de ellos en el corredor del Henares, en ciudadanos europeos de pleno derecho y, por tanto, en votantes en las próximas elecciones municipales, aunque no en las autonómicas.

En apenas cinco años, la población rumana que vive en Madrid se ha multiplicado por diez, de forma que se ha convertido en la segunda comunidad extranjera más importante de la región. Sólo por detrás de los 180.000 ecuatorianos que viven en la Comunidad.

Aunque la mayoría de los inmigrantes rumanos en la región procede de Transilvania, Aguirre visita Bucarest principalmente para entrevistarse con las autoridades rumanas con competencias en asuntos de Interior. La presidenta encabeza una delegación que también forman la consejera de Inmigración, Lucía Figar, y los alcaldes de tres de los municipios que cuentan con un mayor número de vecinos de origen rumano: el regidor de Coslada, Raúl López (PP), el de Alcalá de Henares, Bartolomé González (PP), y la alcaldesa de San Fernando de Henares, Montserrat Muñoz (IU).

Aguirre no se olvidó de recalcar que es la primera vez que un presidente regional visita Rumania, con la que apenas existen relaciones diplomáticas. También subrayó la importancia de ser recibida por el jefe de Estado, un encuentro al que la prensa no pudo asistir más que unos breves minutos. En ese tiempo, Aguirre recibió un icono de regalo de la ministra de Integración Europea, Anca Boagili, y saludó a Basescu, al que agradeció que hubiera hecho un hueco para encontrarse con ella. Después le explicó que no es la primera vez que visita el país, ya que hace 31 años lo conoció, durante su luna de miel. "Entonces había más estatuas de [el dictador Nicolae] Ceausescu", bromeó después con los periodistas. "La ciudad ha cambiado mucho. Entonces había barrios enteros donde no podías entrar, porque eran las residencias de los prebostes del partido".

La presidenta explicó también que la mayor parte de su conversación con el jefe de Estado rumano versó sobre política. "El presidente ha hecho hincapié en la importancia que ha tenido para España su buena organización administrativa a la hora de obtener ayudas de la UE", contó. "Y ha mostrado su interés en que la Administración madrileña le explique cómo se puede acceder a los fondos europeos".

Traian Basescu también quiso saber cómo "se interpreta" en Madrid la llegada de tantos de sus compatriotas. "Si Madrid es una región más próspera, dinámica y cosmopolita es porque se ha construido con el talento y esfuerzo de millones de madrileños procedentes de otras zonas de España y del extranjero", destacó Aguirre.

Promesa

Por la mañana, la consejera Lucía Figar se reunió con el secretario de Estado de Inmigración, Mihai Gheorghiu, quien le ofreció la versión contraria, la de los rumanos establecidos en la Comunidad. "Nos ha transmitido que España es uno de los países que apuesta por la integración de manera más fuerte", explicó. "Se sienten absolutamente integrados, muy bien acogidos. Y los que han viajado a España y conseguido trabajo son considerados los verdaderos campeones nacionales". Tras ese encuentro, la consejera obtuvo la promesa de una colaboración más estrecha entre las administraciones y el compromiso del Gobierno rumano de que creará un centro cultural hispano rumano en la región.

En su primer día de visita, la delegación también mostró algunos gestos. La presidenta regional visitó una casa regentada por la Asociación de Hermanos Maristas de Rumania, que acoge a niños que no tienen hogar. Allí, Aguirre firmó un acuerdo para participar con 300.000 euros en la construcción de cuatro casas, en las que a partir de primavera vivirán 40 niños de entre seis y 18 años. Luego, la presidenta acudió a la Biblioteca Central Universitaria de Bucarest, donde se comprometió a ofrecer tres becas a estudiantes rumanos para que finalicen sus tesis en la Comunidad de Madrid. Y anunció la donación de un lote con un millar de libros en español.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 31 de enero de 2006