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Reportaje:

Ladrillos de papel

Compañías y promotoras inmobiliarias proyectan su salida a Bolsa, justo cuando BME se prepara para seguir estos pasos

Las ofertas públicas de venta de acciones (OPV) ya no provocan en los mercados más capitalizados del mundo las pasiones de antaño, en lo que se definió como capitalismo popular. En España se preparan salidas de promotoras y compañías inmobiliarias como Marina d'Or y Renta Corporación, además de la ya anunciada de Bolsas y Mercados Españoles (BME), es decir, de la propia Bolsa, que está prevista para antes de que finalice el próximo mes de junio.

El mercado espera que BME salga a Bolsa en este primer semestre si Economía aprueba la nueva normativa que regule la actividad bursátil

El año 2005 registró una gran actividad en el capítulo de salidas a Bolsa (OPV), con 602 ofertas, un 47,6% más que en 2004, ejercicio en el que se registraron 420 operaciones, según el Observatorio Europeo de la OPV de la consultora PricewaterhouseCoopers. El volumen que alcanzaron estas operaciones el año pasado fue de 50.294 millones de euros, cifra que supuso un 80,3% más que en el ejercicio anterior.

Euronext fue la plaza bursátil con mayor actividad, con un 42% del total y 10.306 millones de euros. Por número de la OPV, Londres lideró el mercado al aglutinar el 50% del total de salidas. No obstante, su valor bajó un 73% respecto al mismo periodo de 2004. Pese a ello, Londres continúa atrayendo a las compañías no europeas y albergando a 22 de las 47 OPV no europeas producidas en el último trimestre de 2005. Las previsiones para 2006 son que las salidas a Bolsa continuarán en la misma línea y que economías como la rusa, china o india son los grandes destinos para este tipo de operaciones internacionales.

En el caso del mercado español, compañías con grandes intereses inmobiliarios como Renta Corporación o Marina d'Or figuran, hasta ahora, en los listados de empresas con programas de salida a Bolsa. Lo mismo sucede con la propia Bolsa, es decir, con Bolsas y Mercados Españoles (BME), cuya oferta estaba preparada para el año pasado, pero que se ha retrasado para el primer semestre del actual.

En este capítulo, el grupo inmobiliario Renta Corporación diseña la que, por ahora, sería la primera oferta de este año en España. La fórmula prevista es la de una ampliación de capital y venta de acciones. Los accionistas de la inmobiliaria deben dar el visto bueno a la salida a Bolsa el 9 de febrero en junta extraordinaria. Morgan Stanley asesora la operación, en la que el porcentaje del capital a la venta podría ser del 57,2%, que en la actualidad es de los socios fundadores. En diciembre de 2004, a través de una ampliación de capital, se incorporó al accionariado el grupo británico de capital riesgo 3i como socio financiero, con un 10%.

"En la Bolsa española, según los datos manejados hasta ahora, lo relevante es que el sector inmobiliario que no está presente en el mercado estudia su salida a Bolsa. O sea, más ladrillos a cotizar. Se trata de seguir la estela de sus compañeras de grupo, que son las que mejor se han comportado en los últimos años al calor del boom del ladrillo. Otra cosa será la respuesta de los inversores", dice Juan Recio, operador de Mediación Bursátil, Sociedad de Valores y Bolsa.

Un sector de moda

"Ladrillos de papel. Más ladrillos, porque el sector está de moda y las modas hay que aprovecharlas. Lo peor, lo más peligroso en este fenómeno es que los inversores se suban al tren justo cuando éste llega a su destino final, que en el caso de las inmobiliarias es lo que manejan los mejores expertos. Renta Corporación y Marina d'Or, en cualquier caso, son las grandes operaciones de salida a Bolsa en España que manejan los especialistas para los próximos meses", dice Feliciano Domínguez, gestor de patrimonios especializado en este tipo de operaciones.

Pablo Campos, analista de Bolsa, agrega que "el capitalismo popular ya no causa el furor de antaño en los mercados occidentales, porque este segmento de la actividad bursátil está muy quemado y, además, la experiencia de ofertas públicas desde 2000, justo cuando estalló la burbuja de los valores tecnológicos, ha sido negativa. Este fenómeno es de análisis sencillo. Si la Bolsa está en racha, cualquier estreno será bien acogido y ampliamente cotizado, incluso exagerado. Si la Bolsa está débil, los fundamentales no sirven para nada. Por eso, en épocas de vacas flacas bursátiles han sido muchas las empresas que han archivado sus planes de salida al mercado y, también por eso mismo, son los mercados emergentes los que mayor número de operaciones acaparan, porque son los más calientes y alcistas en la actualidad".

Codere es el segundo operador de juegos de España, tras el Grupo Cirsa. Máquinas tragaperras, bingos, salas de apuestas, un hipódromo y cuatro casinos son sus activos. La compañía emitió el año pasado 300 millones de euros para refinanciar su deuda. La compañía suspendió la oferta pública de venta (OPV) y de suscripción (OPS) el otoño pasado.

"El mal momento del mercado en octubre, las importantes diferencias de precios entre lo que los bancos colocadores estaban dispuestos a pagar y lo que querían los accionistas unido a la mala aceptación que este tipo de compañías tenían en la City londinense en esos momentos fueron las razones manejadas por los expertos para explicar el fenómeno", dice Pablo Campos.

Nueva normativa

Bolsas y Mercados Españoles (BME) es otra de las OPV que traen cola, por sus retrasos sucesivos. "El mercado espera que BME salga a Bolsa en el primer semestre de este año si el Ministerio de Economía aprueba en este periodo la nueva normativa que regule la actividad bursátil. BME celebrará antes, quizá en abril, la junta general de accionistas", dicen fuentes cercanas a la operación. Añaden que "la salida a Bolsa de BME estaba prevista el año pasado, pero se ha retrasado en espera de la aprobación por parte de la Dirección General del Tesoro de la nueva ley del negocio de la intermediación, previsto para antes de Semana Santa".

Antonio Zoido, presidente de BME, dijo a mediados de diciembre, a propósito de la salida prevista de BME, que "la Bolsa española jugará un gran papel en el nuevo escenario que se perfila de concentración de mercados de valores europeos, aunque falta mucho camino que desbrozar para que se consolide una Bolsa europea única. Asuntos como la armonización fiscal, contable, incluso de reglamentos, no se solucionan de la noche a la mañana. No obstante, es evidente que sólo la contratación de valores en Londres, la Bolsa alemana, la española y Euronext suponen el 75% del total de la negociación de toda la Unión Europea. La concentración está suficientemente demostrada".

El analista de Bolsa Javier Salinas dice que "estamos ante la operación más importante del año debido al movimiento de concentración que se observa en los principales mercados de acciones internacionales en los últimos años. Además, la salida a Bolsa de BME no entraña riesgos potenciales, porque los fundamentales son muy sólidos".

No es oro todo lo que reluce

La comparación entre las revalorizaciones del Eurostoxx 50 y el índice de Bloomberg para las empresas que se estrena en Bolsa es una de las referencias seguidas por los expertos. El índice Bloomberg de salidas a Bolsa, Beuipo, es un indicador por capitalización que recoge la evolución de las empresas debutantes en los mercados europeos durante su primer año en Bolsa, con un valor mínimo en la OPV de 50 millones de euros.

En la actualidad, el índice cuenta con 182 empresas, entre las que se encuentran la alemana Paion, las francesas Sanef, Meetic o APRR, o la finlandesa Neste Oil. La única OPV española de 2005, Corporación Dermoestética, no está incluida en el índice por su escaso tamaño.

Según datos de Invertia, dentro de este índice, el primer puesto lo ocuparía la empresa zapatera polaca CCC, seguida por la tecnológica británica Ascribe y por la biotecnológica británica Premier Research. Estos datos superan las mayores revalorizaciones del Eurostoxx 50, si bien el mayor riesgo de invertir en OPV también queda patente en los valores bajistas, pues cuatro nuevas salidas a Bolsa pierden más de un 30% (Polcolorit, Armor Group, 123 Multimedia e Inion).

Tampoco superan al índice Standard & Poor's las empresas que han salido a Bolsa en los últimos 12 meses en EE UU. El índice de Bloomberg de OPV en Estados Unidos muestra una caída del 2,34% anual, frente a la revalorización positiva del 0,55% en el S&P 500. El mejor debut en el índice es el 109% que gana Allis Chalmers, mientras que el peor ha sido la caída del 72% que sufre Arbinet.

Estas escasas revalorizaciones medias en las salidas a Bolsa desaniman a las empresas, pero no significa que las salidas a Bolsa hayan muerto ni que el capitalismo popular desfallezca. "Se trata de un cambio de escenario y de mercado. Las salidas a Bolsa no brillan en los mercados occidentales, que fueron los pioneros, pero animan a inversores, bancos de negocios, especuladores y actores del mercado, en general, en economías emergentes como las de Europa del Este, China o la India. Se trata de buscar oportunidades de negocio y compañías con capacidad de crecimiento", dice el analista Antonio Domínguez.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 29 de enero de 2006

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