Reportaje:

El pueblo más hipotecado de España

Miles de madrileños han elegido Villanueva de la Torre, en Guadalajara, para comprarse un piso

Villanueva de la Torre - 22 ene 2006 - 23:00 UTC

Villanueva de la Torre (5.664 vecinos), en la frontera de Guadalajara con Madrid, es el pueblo de los récords. Esta localidad castellano-manchega tiene el mayor número de hipotecados de España, según el Instituto Nacional de Estadística. El 87,1% de sus viviendas tiene pagos pendientes. Villanueva es también, según presume su alcalde, Luis Fuentes Castillo (PSOE), la localidad española con la media de edad más joven (30,4 años) y con el porcentaje de nacimientos más alto (el año pasado nacieron 132 niños, el 2,33% del total de la población).

Este auge de Villanueva de la Torre se debe a los miles de madrileños del Corredor del Henares que desde hace una década han elegido esta localidad que linda con Meco para instalarse. El motivo: las viviendas están más baratas que en Madrid (en Villanueva el metro cuadrado cuesta 1.200 euros, mientras que en Madrid supera de media los 4.000 euros).

La estadística se refleja en un paisaje lleno de grúas, viviendas en construcción, centros comerciales nuevos y parejas jóvenes que pasean por el pueblo con carritos de bebé."Tengo la primera empresa de España que buzonea el pan a domicilio", presume Manuel Maeso, de 29 años, que llegó a Villanueva hace seis con su mujer, Elena Soleto, de 28 años, desde Alcalá. Esta pareja, hipotecada como la mayoría de vecinos, vive en un chalet, el modelo que predomina en el municipio. En Villanueva casi no hay pisos. Y Manuel Maeso ha aprovechado el diseño de los chalets para instalar a modo de buzón "una panera donde les dejo el pan", dice.

La localidad está a 45 kilómetros de Madrid capital, a 12 de Guadalajara y a 18 de Alcalá de Henares. "En 1996 era un municipio con 380 habitantes censados; 10 años después, esa cifra se ha multiplicado por 15 y ahora viven en el municipio 5.664 vecinos", explica Luis Fuentes Cubillo, alcalde de Villanueva (PSOE). La mayoría de estos nuevos residentes proceden de Madrid, Azuqueca de Henares, Alcalá de Henares, Guadalajara, Torrejón de Ardoz, San Fernando de Henares y Coslada. Por ejemplo, el alcalde vino de Carabanchel y Jesús Garrido, primer teniente de alcalde, de Alcalá.

Es un municipio con muchísima gente joven que se queja de que a Villanueva le falta marcha. Tienen que irse de copas o al cine a Guadalajara y Alcalá de Henares. "Al pueblo le falta mucho. Es un buen lugar para los jubilados y para criar a los niños porque es tranquilo. Pero para la gente joven no hay nada y el transporte está muy mal", se queja Coletta, una nigeriana de 30 años casada con un español que lleva 10 meses viviendo en Villanueva.

El municipio no tiene estación. Sus vecinos cogen el microbús que les acerca a Azuqueca, a cuatro kilómetros, y allí la C-2.

Coletta se está sacando el carnet de conducir, otro de los negocios que han proliferado gracias al tirón de los miles de madrileños que han venido a parar a este rincón. Al igual que las agencias de viajes, las tiendas y los restaurantes.

Paco Guillén, de 53 años, quiere solucionar la falta de locales de ocio. Este empresario madrileño tiene previsto abrir Paco's, "el primer pub del pueblo", cuenta orgulloso. La fecha de inauguración está puesta "para el Día de los Enamorados". Este hombre fue uno de los primeros madrileños que se instaló en el municipio y, además del futuro Paco's, tiene otros dos negocios más.

Verónica y Nacho, de 20 y 27 años, son novios. Ella ha vivido en Alcalá y él en Madrid. "Nuestros padres se mudaron hace años y nosotros nos vinimos con ellos", cuentan. Ellos aprovechan las ventajas de estar empadronados en Villanueva como renovarse el carné de conducir en Guadalajara, donde hay menos colas.

El término municipal de Villanueva de la Torre tiene una superficie de 11 kilómetros cuadrados, de las que tres cuartas partes está protegido medioambientalmente porque es zona Zepa, de especial protección para las aves. "Del otro cuarto del pueblo, la mitad ya está construido y el desarrollo de la otra mitad va previsto en el nuevo plan general que hemos aprobado recientemente", explica el alcalde. El nuevo urbanismo prevé la construcción de 7.000 nuevas viviendas (1.000 protegidas) para llegar a una población de "25.000 personas en 12 años", señala el regidor.

Marisa Lozano, de 31 años, y su marido, Juan Carlos Sánchez, de 36, son de Alcalá y llevan seis años viviendo en Villanueva. "Vinimos aquí porque la vivienda estaba más barata hemos abierto una heladería hace un año", afirman.

La mayoría de los residentes de Villanueva viven en la urbanización Valgreen, que acumula 1.200 viviendas de las 1.900 que tiene el municipio y en la que hay vecinos que quieren independizarse del resto del pueblo. Hay otras urbanizaciones, como San Pedro, que fue la primera en hacerse, hace 25 años, o Santa Águeda I. "El crecimiento tan rápido de la población ha hecho que los recursos sociales, de salud, culturales y educativos no existan, o sean escasos para la demanda que existe", reconocen desde el Ayuntamiento, donde el PSOE tiene ocho concejales, el PP dos y uno el partido independiente.

Además, debido a que prácticamente sólo hay chalets, "las nuevas familias están fuera de su lugar de origen y percibimos que hay un sentimiento de no pertenencia al pueblo", señala Esmeralda Fernández, educadora social.

El municipio acelera los trámites para dar servicio a sus nuevos vecinos. Villanueva tiene dos colegios públicos donde estudian 800 niños y está en construcción el primer instituto que tendrá el pueblo.

Para los más pequeños, la localidad dispone de una guardería privada con 40 plazas, una pública con 60 y se está construyendo otra pública que dará servicio a otros 100.

La cantidad de niños y adolescentes que hay en el pueblo se nota sobre todo en las escuelas deportivas, donde hay 226 chicos y chicas apuntados. Y por el hecho de estar en la frontera entre Guadalajara y Madrid, en algunas competiciones deportivas como el fútbol sala o el baloncesto, los niños juegan en la competición castellanomanchega. En cambio, en balonmano, juegan en la competición regional madrileña. "Estamos en el grupo de equipos de San Sebastián de los Reyes o Torrejón.

Pedimos a la federación madrileña si podíamos participar, y nos dijeron que sí a cambio de que no podemos ascender de categoría", explica Luis Bajardí, responsable de Deportes del municipio. De momento, van los penúltimos en la clasificación, con 134 goles en contra y sólo dos partidos ganados.

* Este artículo apareció en la edición impresa del domingo, 22 de enero de 2006.

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