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'100 años no es nada', un mensaje vital sobre la vejez en Canal +

La cadena de pago estrena la última producción de Elías Querejeta

Soledad. Sobre todas las adversidades, la soledad es el mal más temido por los ancianos que aparecen en '100 años no es nada', el último trabajo producido por Elías Querejeta para la serie El ojo de la cámara, que mañana estrena Canal + (19.25). "No es una mirada patética sobre la ancianidad", asegura Querejeta, sino un mensaje "vital sobre el paso de los años". José F. Echeverría dirige este largometraje documental.

La serie El ojo de la cámara se inició en 1998 con las primarias que en el PSOE enfrentaron a Joaquín Almunia y José Borrell. El propósito, acercarse de una "determinada manera" a la realidad. En el filme que mañana estrena Canal +, esa mirada especial se detiene en cómo pasa la vejez en España ese 80% de mayores de 65 años que mantiene una vida ocupada e independiente. Es el caso de Cecilia, de 71 años, que superó un cáncer y ahora trabaja como voluntaria en el Museo de América de Madrid; o de Bernarda Angulo, sueca residente en Canarias de 93 años, que no se pierde una competición de natación en la que le permitan participar.

Dos testimonios de optimismo que contrastan con el de José María, de 72 años, que vive en una residencia donde, según siente, le han "abandonado" su mujer y sus 10 hijos. Bernarda defiende, por el contrario, que sus dos hijas, de 73 y 68 años, "tienen derecho a vivir su vida".

Para el director de 100 años no es nada, el realizador chileno José F. Echeverría, la ancianidad tiene "cara y cruz". La cara, que ha elegido como motor de este trabajo, es que "se puede vivir alegremente hasta el final".

Eso pretende María del Carmen, de 87 años envidiosamente bien llevados, que tras la muerte de su marido siguió con su costumbre de pasar los duros inviernos del norte en su paraíso de Benidorm. María del Carmen se da cinco años más de vida digna. El resto, "somos una carga para la sociedad", explica, mientras practica gimnasia en la playa de la costa alicantina o compra en el mercadillo local.

"No hay que quedarse quieto". Ése es el secreto de la vitalidad de Ceciliano, de 73 años, que a los 14 ya se marchó al campo a "hacer de hombre". Ahora se ocupa de tareas del campo en Zaorejas (Guadalajara). Tampoco se detiene José Luis, de 68 años, agitador de asociaciones para mayores y creador de la página web www.demayores.com, máquina de lanzar mensajes positivos y solidarios. Como Pedro Gielscen, jubilado noruego de 82 años que practica senderismo por los alrededores de Alfaz del Pi (Alicante) y que lamenta que las nuevas generaciones carezcan de fantasía e imaginación. Aquella "alegría por las cosas pequeñas" que recuerda de su infancia.

Elías Querejeta prepara la que será la 22ª y última producción de El ojo de la cámara, un trabajo sobre los vagabundos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 18 de enero de 2006