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El crecimiento de las importaciones textiles asiáticas se duplicó en 2005

El valor de las prendas chinas se situó en 1.696 millones hasta octubre

La importación de productos textiles procedentes de China dio un paso de gigante en 2005 gracias a la supresión de las cuotas de importación. A falta de las cifras de los dos últimos meses del año, el Consejo Intertextil Español (CIE), la patronal del sector, calcula que la importación de productos chinos se ha disparado hasta un 50% en el conjunto de 2005. El ritmo duplica el registrado en el ejercicio anterior, en volumen de negocio.

Las estimaciones se basan en las cifras del Ministerio de Industria, Comercio y Turismo de entre enero y octubre, periodo en el cual las importaciones originarias de China alcanzaron un valor de 1.696 millones de euros, un 51,6% más que en el mismo periodo del ejercicio anterior (frente al aumento del 23,36% de octubre de 2004 respecto al mismo mes de 2003).

No obstante, el secretario general del Consejo Intertextil Español (CIE), Salvador Maluquer, considera que los verdaderos apuros comenzaron en 2004 para la mayor parte de empresas. "El cese de los pedidos empezó en 2004 porque las empresas distribuidoras ya contaban con la liberalización de 2005, así que el año pasado sólo fue la puntilla", señala. Una "puntilla" que se ha saldado con la destrucción de 19.500 puestos de trabajo en el sector en España y un récord negativo de la balanza comercial, situada en 4.200 millones de euros (22% más), según el informe del Centro de Información Textil y de la Confección (CITYC).

Camisetas y polos

El crecimiento del valor de las importaciones hasta octubre de 2005 (51%) es notable, pero queda empequeñecido al compararlo con el incremento por número de prendas de vestir: el número de camisetas y polos procedentes se ha quintuplicado, las camisas de hombres se han triplicado y los pantalones se han multiplicado hasta por 10, según cifras del Departamento de Aduanas. En total, la media de importación por volumen de producto arroja un incremento del 217% (producto de confección, unidades) y del 115% (tejidos e hilados, en toneladas).

El acuerdo del mes de junio, por el cual la Comisión Europea (CE) restableció limitaciones a las cuotas para algunas familias de productos durante los próximos tres años, ha dado un pequeño respiro al sector. En concreto, se limitaron las importaciones chinas de tejidos de algodón, polos y camisetas, jerséis, pantalones, blusas, vestidos, sostenes, ropa de hogar e hilados de lino. Toda una gama de productos que, según la patronal, representa más del 50% del comercio con el país asiático.

Maluquer opina que los efectos de esta medida se notarán este ejercicio, aunque no significará un gran refuerzo del empleo y de la industria textil, ya que "las cuotas obligan a las distribuidoras a diversificar sus países proveedores, pero éstos no tienen por qué ser necesariamente europeos". En 2006 también pintan bastos. Según el presidente del Consejo Intertextil, las compañías calculan que sus ingresos se reducirán una media del 10% y "lo peor", a su juicio, es que "sus perspectivas de pedidos no van más allá del mes siguiente".

Para el Gobierno, el acuerdo de junio y el último cerrado por la CE en septiembre, que revisó las cuotas para 2006 y 2007, "permite estabilizar el mercado textil europeo por lo que respecta a las importaciones de los productos más sensibles originarios de China durante los próximos dos años". No obstante, fuentes de Industria señalan que la Secretaría de Estado está intentado conseguir una mayor apertura de los mercados textiles exteriores, tanto desarrollados como emergentes. Por su parte, tanto empresarios como sindicatos se han unido para pedir ayudas al Ejecutivo con el fin de que el sector textil continúe siendo un negocio rentable en España.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 16 de enero de 2006