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Reportaje:OFERTAS DE EMPLEO

Futuro laboral en el control de las estrellas

La empresa aeroespacial Insa contrató el año pasado a 90 trabajadores y sigue buscando ingenieros aeronáuticos

El sector aeroespacial demanda trabajadores. La empresa pública Insa, Ingeniería y Servicios Aeroespaciales, contrató el año pasado a 90 empleados. Para este año necesitará 18 nuevos ingenieros, sobre todo aeronáuticos. Insa realiza trabajos de consultoría para clientes como la Agencia Espacial Europea, la NASA o el Instituto Nacional de Técnica Aeroespacial.

Los empleados hacen trabajos de consultoría para agencias aeroespaciales, como la europea ESA o la estadounidense NASA

Insa, Ingeniería y Servicios Aeroespaciales, es una empresa pública propiedad al ciento por ciento del Ministerio de Defensa. Actualmente tiene a 490 trabajadores en plantilla, repartidos en seis centros de trabajo por toda España. El año pasado contrató a 90 nuevos empleados, y para este año las previsiones son contratar 18 nuevos ingenieros, sobre todo titulados en Ingeniería Aeronáutica, Telecomunicaciones e Informática. Hay otras empresas, privadas en este caso, que también se dedican a la consultoría aeroespacial, como GMV, Serco o Vitrociset.

En Insa hay tres líneas de trabajo: la atención a las estaciones de seguimiento de satélites en el control de operaciones; la ingeniería propia de la empresa que desarrolla tecnología en el sector espacial; y asistencia técnica de apoyo, fundamentalmente al sector espacial y al aeronáutico.

La empresa española hace trabajos de consultoría para sus clientes en las estaciones de seguimiento de satélites de Esac (en la población madrileña de Villafranca del Castillo y propiedad de la Agencia Espacial Europea, ESA); Esoc (en Cebreros, Ávila, y también de ESA); Robledo de Chavela (de la NASA, la agencia espacial de Estados Unidos, y situada en ese municipio madrileño) y en la localidad canaria de Maspalomas (propiedad de Inta, el Instituto Nacional de Técnica Aeroespacial).

"El perfil de nuestros trabajadores es un titulado superior técnico en Ingeniería Aeronáutica, Telecomunicaciones o Informática. No tienen que tener necesariamente experiencia", explica Eulalia Blanco, jefa de Recursos Humanos de la compañía. Un ejemplo es María Mateo, ingeniera de Telecomunicaciones de 23 años que apenas lleva dos meses trabajando en Insa en el programa de I+D y que es un empleado en un puesto junior. De momento, está intentando adaptarse a su puesto de trabajo.

Luego, para puestos más altos, de científico, el perfil que piden en Insa es el que le reclaman sus clientes (las distintas agencias aeroespaciales): empleados con título de doctor universitario, un currículo muy bueno y un amplio número de publicaciones científicas.

Idiomas e informática

La empresa tiene también un plan de formación que consiste en cursos continuos en idiomas y en informática. "Nuestro propósito es que en el mes de diciembre de 2007 todo el personal tenga como mínimo el título del First Certificate y tenga conocimientos avanzados de ofimática", explica Eulalia Blanco. En la compañía hacen además cursos específicos de, por ejemplo, comunicaciones por satélite o software avanzado de forma continua.

Los empleados de Insa viajan periódicamente a las sedes de las distintas agencias aeroespaciales para ampliar conocimientos. "La gente que está trabajando en la estación de seguimiento de satélites que tiene la NASA en Robled

La empresa tiene también un plan de formación que consiste en cursos continuos en idiomas y en informática. "Nuestro propósito es que en el mes de diciembre de 2007 todo el personal tenga como mínimo el título del First Certificate y tenga conocimientos avanzados de ofimática", explica Eulalia Blanco. En la compañía hacen además cursos específicos de, por ejemplo, comunicaciones por satélite o software avanzado de forma continua.

Los empleados de Insa viajan periódicamente a las sedes de las distintas agencias aeroespaciales para ampliar conocimientos. "La gente que está trabajando en la estación de seguimiento de satélites que tiene la NASA en Robledo de Chavela pasan periodos de formación en Estados Unidos", explica la responsable del Departamento de Recursos Humanos.

Aitor Ibarra, de 32 años, es licenciado en Ciencias Físicas, especialidad en Astrofísica, y trabaja desde hace tres años para el grupo español. Ahora lo hace como consultor para la estación Esac de la Agencia Espacial Europea. Se encarga de controlar el satélite XXM-Newton, que vigila "las fuentes galácticas y extragalácticas en el espectro de los rayos X".

En otra estación de seguimiento de satélites, la que hay en Cebreros (Ávila), Martín Moya controla la sonda Venus Express, que está hecha de material reciclado, "con bajo coste". "La sonda fue enviada para que investigara y enviara datos sobre Venus", señala éste.

Los horarios de estos trabajadores suelen ser los propios de una oficina tradicional, salvo algunos que entran en turnos de 24 horas o que tienen que estar siempre disponibles a través del busca.

Hay además proyectos aeroespaciales en marcha que van a beneficiar el mercado laboral de este sector, no sólo a Insa, como el puesto en marcha para desarrollar el futuro sistema de navegación europeo vía satélite Galileo o el satélite que tiene previsto construir el Ministerio de Industria.

El inglés, fundamental para hablar con la NASA y la ESA

En Insa, Ingeniería y Servicios Aeroespaciales, el proceso de selección de nuevos trabajadores se hace a través de los currículos que se reciben en sus oficinas centrales, en Madrid. La empresa publica sus puestos vacantes en su página web (www.insa.es), según explica la jefa de Recursos Humanos, Eulalia Blanco. "Tenemos convenios con las universidades y también funciona el boca a boca", señala Blanco.

Por ejemplo, hace poco la empresa necesitó ingenieros aeronáuticos especializados en motores y el Departamento de Personal acudió a la Escuela Técnica Superior de Ingenieros Aeronáuticos de la Universidad Politécnica de Madrid a buscarlos.

Hay vacantes que no se cubren con facilidad porque los perfiles que se buscan son complejos. Insa tiene problemas para encontrar trabajadores con un perfil técnico con experiencia en electromecánica y que, además, dominen a la perfección el inglés. "El inglés en la empresa es fundamental, pero hay que saberlo de verdad para hablar con gente que está en la sede de la NASA o en la de la Agencia Especial Europea (ESA). Además, todos los manuales que manejamos en Insa están en inglés", aclara la responsable de Recursos Humanos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 15 de enero de 2006

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